Violencia sicarial en zona rural de Piedecuesta: vecinos exigen seguridad y respuestas claras
Nuevo asesinato en la vereda El Guamo evidencia la inseguridad creciente en Piedecuesta rural
PIEDECUESTA — Los habitantes de la vereda El Guamo viven atemorizados tras el hallazgo del cuerpo sin vida de un hombre, víctima de un nuevo acto de sicariato que no solo altera la tranquilidad sino que resalta la preocupante situación de inseguridad en la zona rural de Piedecuesta. "Nos sentimos desprotegidos, esto no es nuevo y nadie nos da soluciones", expresa una vecina que pidió reserva de su nombre.

Este jueves 4 de diciembre, alrededor de las 2:30 p.m., residentes alertaron a las autoridades tras escuchar detonaciones de arma de fuego. Al llegar, la Policía encontró un hombre tendido en una vía polvorienta, con heridas de bala y el casco puesto, confirmando que se trataba de un motociclista, aunque su identidad aún permanece sin esclarecer.
Este no es un hecho aislado en Piedecuesta rural; diversos reportes comunitarios señalan un incremento de episodios violentos y la percepción de abandono por parte de las autoridades para garantizar seguridad efectiva. La presencia de un segundo casco cerca de la víctima también despierta preguntas sin respuesta sobre la posible participación de terceros y la dinámica del ataque.
"Sentimos que nuestras llamadas no son escuchadas, vivimos con miedo y nadie nos asegura que esto no vuelva a pasar"
— Vecina de la vereda El Guamo
La Policía local asegura que la unidad de investigación judicial ya trabaja en esclarecer los hechos, pero no ofrece detalles sobre acciones de prevención ni medidas para evitar que la violencia siga permeando a estas comunidades.
Desde organizaciones sociales y expertos en seguridad rural, se advierte que el incremento del sicariato y otros delitos en zonas alejadas requieren acciones coordinadas, inversión en vigilancia comunitaria y programas de inclusión social para reducir la violencia estructural.
Propuestas desde la academia y la comunidad
El profesor Edgar Ramírez, investigador en seguridad de la Universidad Industrial de Santander (UIS), propone:
- Implementar sistemas de vigilancia comunitaria con tecnologías accesibles que permitan denunciar rápidamente incidentes.
- Fortalecer la presencia policial con patrullajes constantes y formación en atención a comunidades rurales.
- Desarrollar programas de prevención social que involucren a líderes comunitarios y jóvenes para frenar la violencia desde la raíz.
La Junta de Acción Comunal (JAC) de la vereda El Guamo manifiesta que estas propuestas deben traducirse en planes con cronogramas claros y recursos asignados, y no quedar en discursos administrativos sin compromiso real.
La comunidad exige a las autoridades locales y departamentales resultados concretos con plazos verificables, mecanismos de rendición de cuentas y participación ciudadana efectiva para garantizar su derecho a la seguridad.
Contexto adicional: En los últimos meses, Piedecuesta rural ha registrado varios hechos de violencia armada que afectan la vida de sus habitantes y desmontan la idea de un campo tranquilo. La falta de presencia estatal permanente y estrategias efectivas de seguridad aumenta la sensación de inseguridad.
Fuentes consultadas: Vecinos de la vereda El Guamo, Policía local, Junta de Acción Comunal, expertos en seguridad de la UIS, organizaciones comunitarias.