Vecinos y conductores de Bucaramanga denuncian caos vial y riesgo tras dos accidentes en horas punta
Accidentes en horas pico evidencian falta de control y mantenimiento vehicular en Bucaramanga
BUCARAMANGA — Jorge Ramírez, conductor habitual de la carrera 15, no olvida la noche del pasado martes cuando un camión fuera de control casi termina en tragedia en su barrio, Ciudadela Real. "Eso fue un caos total, con nueve personas heridas y el semáforo derribado. Carros y motos atrapados en el tráfico mientras los heridos esperaban ayuda. ¿Quién responde por el estado de esos vehículos y la inseguridad vial?", cuestiona con indignación.

Dos accidentes en menos de cinco horas evidenciaron las falencias en la seguridad vial y en la gestión del tránsito en Bucaramanga. El primero, un camión que perdió los frenos impactó varios vehículos y una vivienda, mientras que el segundo choque, entre una motocicleta y una camioneta en la carrera 27 con avenida González Valencia, dejó un caos que afectó cientos de conductores en la tarde de esa misma jornada.
La Alcaldía asegura que las autoridades de Tránsito y socorro atendieron rápidamente las emergencias y que investigan las causas, especialmente la falla mecánica del camión. Sin embargo, no explican por qué persiste la falta de controles estrictos sobre el mantenimiento vehicular ni la supervisión vial en puntos críticos de la ciudad.
Habitantes y conductores afectados denuncian que la ciudad carece de un plan efectivo para prevenir estos incidentes recurrentes. "Las motocicletas y camionetas circulan a altísima velocidad, y los semáforos en algunos cruces están desactualizados o dañados. Hay falta de señalización y controles de velocidad", afirma Luz Marina Díaz, líder comunitaria del barrio Santander Antonia Santos.
"No es la primera vez que vemos esta clase de accidentes. La administración debe responder por las condiciones de nuestras calles y vehículos que ponen en riesgo nuestras vidas"
— Carlos Gómez, residente de Ciudadela Real y miembro de la JAC
Concejales de la oposición han solicitado reiteradamente informes sobre el estado de los vehículos de carga pesada y el funcionamiento de los semáforos en la ciudad, sin respuestas concretas por parte de la Secretaría de Tránsito. La veeduría ciudadana también señala la falta de transparencia y controles que permitan disminuir la accidentalidad.
Fiscalización de datos revela un aumento preocupante
Según datos recopilados por la Veeduría Ciudadana y la Secretaría de Movilidad Metropolitana, los accidentes de tránsito en Bucaramanga han aumentado en 12% en el último año, con especial concentración en corredores como las carreras 15 y 27, que atraviesan barrios densamente poblados.
Propuestas desde expertos y casos exitosos en otras ciudades
Expertos en movilidad urbana de la Universidad Industrial de Santander (UIS) recomiendan implementar un sistema riguroso de inspección técnica vehicular periódica obligatoria y más controles de velocidad en zonas vulnerables.
- Instalación de cámaras de vigilancia con control por inteligencia artificial para detectar excesos de velocidad y fallas mecánicas, tal como funciona en Medellín, logrando una reducción del 35% en accidentes.
- Reconfiguración y modernización de semáforos en cruces críticos del área metropolitana, incluyendo integración con sistemas inteligentes de movilidad.
- Campañas comunitarias educativas enfocadas en la cultura vial, lideradas por universidades y organizaciones locales, para concienciar a conductores y peatones.
Las juntas de acción comunal del sector han solicitado a la Alcaldía crear espacios de diálogo y monitoreo ciudadano para operar estas medidas, rechazando que la gestión pública siga siendo reactiva y sin participación real de la comunidad.
¿Cómo garantizará la Alcaldía que esta vez se implementen estas medidas y no sean solo promesas tras otro accidente grave? La ciudadanía exige cronogramas claros, informes públicos y presencia permanente de veedores independientes en las zonas críticas.
Contexto adicional: Bucaramanga presenta un aumento del 12% en accidentes viales en el último año; las carreras 15 y 27 son corredores con alta concentración de siniestros.
Fuentes consultadas: Vecinos afectados, juntas de acción comunal, Veeduría Ciudadana, concejales de oposición, expertos en movilidad UIS, fuentes oficiales en contexto crítico.