Vecinos del norte en alerta ante primer menor quemado por pólvora: ¿qué hacen las autoridades?
Primer quemado por pólvora en Bucaramanga evidencia falta de control y prevención en barrios del norte
BUCARAMANGA - NORTE — La voz de la comunidad del barrio Cabecera del Llano se alza con preocupación después de que un menor de 16 años resultara con quemaduras en los dedos tras manipular pólvora tipo totes. "No es la primera vez que algo así sucede y siempre quedan solos los niños y sus familias", reclama doña Carmen Rojas, vecina y madre de dos adolescentes. El joven fue atendido en el Hospital Local del Norte y recibió el alta, pero la desconfianza en las medidas de prevención crece entre los residentes.

Este incidente es apenas el primero reportado en Bucaramanga en la temporada décembrina y pone de manifiesto un problema que se repite año tras año: la manipulación de pólvora por menores y la insuficiente vigilancia por parte de las autoridades locales y departamentales.
El secretario de Salud de Santander, Edwin Prada, advirtió que la mitad de las personas lesionadas en Colombia por pólvora son menores de edad y pidió extremar los cuidados. Sin embargo, no se evidencian campañas o controles rigurosos que realmente prevengan estos hechos en zonas como el norte de Bucaramanga.
Habitantes del barrio cuestionan la falta de acciones concretas: "Las campañas solo llegan cuando ya hay un herido. Nadie vigila las ventas ilegales que proliferan por el sector", señala Carlos Andrés Vélez, líder comunal. "¿De qué sirven las sanciones si nadie las aplica?", añade.
"Nos preocupa que mientras siguen los niños jugando con pólvora, las autoridades solo repiten mensajes de alerta sin acciones reales de control en el territorio"
— Carlos Andrés Vélez, líder comunal Cabecera del Llano
Organizaciones ciudadanas y veedurías locales han solicitado fortalecer la vigilancia, implementar campañas educativas permanentes en colegios y controlar estrictamente la venta ilegal de pólvora, pero hasta la fecha no reciben respuestas claras ni planes efectivos.
Revisión de datos y ejecución de medidas
En años anteriores, a pesar de reiteradas advertencias y sanciones legales vigentes, los reportes de quemados por pólvora en Bucaramanga mantienen cifras preocupantes, especialmente en comunas populares del norte. El Hospital Universitario de Santander (HUS) insiste en que la pólvora no es segura ni en manos adultas y que los niños son los más vulnerables.
Propuestas de expertos y modelos exitosos
Un equipo de pediatras y educadores del Instituto de Salud Pública UIS propone un enfoque integral basado en prevención comunitaria con:
- Campañas educativas continuas desde primaria en colegios del área metropolitana, con material adaptado y participativo.
- Involucramiento activo de madres y padres como veedores y educadores en sus barrios.
- Implementación de tecnología para denunciar y bloquear ventas ilegales mediante apps de reporte ciudadanos, modelo probado con éxito en Medellín.
La Junta de Acción Comunal de la Cabecera del Llano exige además una mesa de trabajo con autoridades municipales y departamentales para establecer cronogramas públicos y verificar la ejecución de estas medidas.
¿Seguirán los menores siendo víctimas silentes de la negligencia institucional o las autoridades asumirán un compromiso real y efectivo para proteger a los niños de Bucaramanga? La comunidad ya no quiere solo mensajes, exige hechos y resultados.
Contexto adicional: En noviembre y diciembre de años anteriores, Bucaramanga ha reportado al menos 15 quemados por pólvora, en su mayoría menores de edad, según datos del HUS y Secretaría de Salud Santander. Pese a las sanciones legales vigentes, la venta ilegal persiste sin fiscalización visible.
Fuentes consultadas: Vecinos de Cabecera del Llano, Hospital Local del Norte, Instituto de Salud Pública UIS, líderes comunales, Secretaría de Salud de Santander.