Vecinos de Bucaramanga alertan por falta de preparación tras sismo de 5,8 en Santander
Movilización y alerta en Bucaramanga tras sismo confirman falta de prevención estructural y social
BUCARAMANGA — Carmen Rodríguez, residente del barrio Cabecera, vivió el temblor a las 3:27 a.m. con preocupación y miedo. "Sentí miedo auténtico, pero más miedo da saber que no hay un plan claro de prevención en mi comuna", afirma. Vecinos de múltiples sectores del área metropolitana reportan preocupación por la falta de protocolos claros y apoyo real después del fuerte sismo de magnitud 5,8 que tuvo epicentro en la Mesa de los Santos.

El sismo registrado a 150 kilómetros de profundidad sacudió no solo a Bogotá, Medellín y Cúcuta, sino que fue especialmente sentido en Bucaramanga y municipios aledaños como Floridablanca y Girón, generando alarma en sectores afectados. Sin embargo, no existe información clara y detallada que explique cómo se monitorean las infraestructuras críticas y qué acciones preventivas se tomaron antes o después del evento.
El Servicio Geológico Colombiano y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo insisten en mantener la calma y seguir protocolos, pero no aclaran el nivel de preparación real ni la inversión en prevención en los municipios más cercanos al epicentro. La ausencia de una comunicación pública clara genera incertidumbre en la población.
"No basta con anunciar que no hubo daños graves. En Cabecera y Piedecuesta sentimos grietas pequeñas, caída de objetos y falta de información. Exigimos que las autoridades nos expliquen qué hicieron para protegernos realmente"
— Luis Medina, líder comunitario de Cabecera
Expertos independientes consultados por Voz Oriente hacen énfasis en la necesidad de que Bucaramanga y su área metropolitana implementen planes de gestión de riesgo actualizados, con especial énfasis en la estructura urbana y la resiliencia comunitaria. La región, reconocida como el “Nido Sísmico de Bucaramanga”, requiere no solo alertas tempranas sino una política pública real que involucre a las comunidades.
Al revisar antecedentes, se constata que planes de prevención de sismos han sido anunciados en reiteradas ocasiones desde 2019, pero pocos se han implementado o socializado de manera efectiva. Por ejemplo, pocos edificios cuentan con certificaciones estructurales recientes o simulacros efectivos con la participación ciudadana.
Soluciones desde la academia y expertos independientes
Expertos en Ingeniería Civil y Gestión del Riesgo de la Universidad Industrial de Santander plantean:
- Integrar simulacros obligatorios y recurrentes en todos los colegios y centros de trabajo del área metropolitana para fomentar la cultura de prevención.
- Actualizar y verificar periódicamente la resistencia estructural de edificios residenciales y comerciales, con participación activa de juntas de acción comunal y veedurías ciudadanas.
- Crear un sistema comunitario de alerta temprana que complemente las señales oficiales, basado en redes locales organizadas para responder rápido a emergencias.
Estos expertos también recuerdan que otras ciudades con alta actividad sísmica, como Pereira y Medellín, han implementado un modelo integrado de gestión del riesgo con resultados verificables en reducción de daños y mejor respuesta social.
La comunidad en Bucaramanga exige claridad, compromiso y resultados verificables. ¿Qué planes concretos presentará la Alcaldía para evitar que episodios como el del 10 de diciembre solo queden en alertas temporales sin verdadera prevención?
Contexto adicional: Historial de alertas y planes de gestión de riesgo con poco impacto real visible en Bucaramanga y municipios vecinos. Falta de transparencia en la ejecución de programas de prevención.
Fuentes consultadas: Ciudadanos afectados, líderes comunitarios, expertos en gestión de riesgo de la UIS, veedurías ciudadanas, Servicio Geológico Colombiano, Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo.