Santander y área metropolitana bajo lupa tras prórroga de PDET: ¿verdad o promesa más?
Prórroga de PDET hasta 2037: inversionistas anuncian continuidad, pero rurales santandereanos siguen sin garantías
SANTANDER/BUCARAMANGA — Don Jaime Martínez, agricultor de un corregimiento rural cercano a Girón, relata que hace más de 8 años espera que los programas de desarrollo con enfoque territorial (PDET) cumplan realmente con la mejora en su calidad de vida. "Cada vez que anuncian prórrogas y grandes inversiones, seguimos sin ver la seguridad ni el apoyo efectivo para las familias que vivimos del campo", dice con preocupación.

El Senado de la República aprobó esta semana la extensión hasta el año 2037 de los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET), un mecanismo creado para transformar estructuralmente las zonas rurales más afectadas por la violencia y el abandono estatal. El programa cubre aproximadamente 170 municipios en todo el país, beneficiando a más de 6 millones de colombianos.
A pesar de esta ampliación oficial, habitantes de áreas rurales del departamento de Santander y municipios aledaños al área metropolitana de Bucaramanga todavía enfrentan rezagos significativos. La inseguridad por la persistente presencia de grupos armados ilegales y la falta de implementación efectiva de proyectos sociales siguen siendo la realidad cotidiana.
"Llevamos años escuchando discursos y promesas que no se traducen en resultados concretos. Los grupos ilegales crecen y el Estado nos abandona una vez más", señala Juan Carlos Ramírez, líder campesino del sector rural próximo a Piedecuesta.
— Juan Carlos Ramírez, líder campesino en zona rural de Piedecuesta
Desde la bancada de oposición en Santander y voces de veedurías ciudadanas se alerta que, si bien las cifras oficiales reportan inversiones por 14 billones de pesos y miles de proyectos ejecutados en todo el país, la tasa de ejecución en la región sigue siendo baja. Además, la reciente alarma sobre el aumento del accionar de disidencias y grupos armados ilegales pone en entredicho la efectividad del PDET como garante de la paz y desarrollo.
La administración local y nacional asegura que la prórroga favorecerá la estabilidad y continuidad económica para estas comunidades durante diez años adicionales, pero no ofrecen respuestas claras sobre cómo enfrentarán el auge de la criminalidad en zonas rurales de Santander.
Fiscalización a inversión y seguridad
El economista y profesor universitario Carlos Fernández, experto en desarrollo rural sostenible de la Universidad Industrial de Santander (UIS), sugiere mecanismos de control y seguimiento ciudadano que han funcionado en otros territorios afectados por conflicto:
- Conformación de veedurías comunitarias con acceso a información transparente y participación real en la ejecución de proyectos.
- Implementación de sistemas de monitoreo territorial con apoyo tecnológico para reportar incidentes y avances en tiempo real.
- Articulación entre comunidades rurales, academia y organismos independientes para diseñar planes de desarrollo ajustados a necesidades reales.
Expertos insisten en que, además de prórrogas y recursos, el verdadero cambio debe venir acompañado de garantías en seguridad, transparencia y protagonismo campesino. Mientras tanto, los campesinos santandereanos continúan esperando que las promesas del PDET se conviertan en realidades palpables.
¿Será esta extensión hasta 2037 un verdadero compromiso con la transformación del campo santandereano o solo otro capítulo de promesas incumplidas? La comunidad rural, la academia y las veedurías están atentas para exigir respuestas claras y resultados medibles.
Contexto adicional: En Santander, municipios rurales y aquellos cercanos al área metropolitana han recibido inversiones limitadas dentro del marco PDET. La seguridad continúa siendo un problema, con reportes recientes sobre presencia creciente de grupos armados ilegales en la zona.
Fuentes consultadas: Líderes campesinos del área metropolitana, veedurías ciudadanas de Santander, expertos de la UIS, reportes oficiales del Senado y la Fundación Ideas para la Paz.