Santander bajo la lupa: prórroga de PDET enfrenta escepticismo ante persistencia de violencia y abandono estatal

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Santander bajo la lupa: prórroga de PDET enfrenta escepticismo ante persistencia de violencia y abandono estatal

Prórroga de PDET a 2037 en Colombia deja en duda su impacto real en municipios de Santander afectados por violencia

SANTANDER — María Isabel Gómez, lideresa social de San Vicente de Chucurí, municipio PDET del departamento, denuncia que a pesar de las promesas de desarrollo y paz, las comunidades siguen viviendo con temor por la persistencia de grupos armados ilegales y el limitado avance en proyectos que mejoren su vida diaria. "Nos dijeron que los PDET serían la esperanza para nuestros territorios, pero seguimos con la misma violencia y el abandono, y la ayuda no llega con la rapidez que nos prometieron", expresa con preocupación.

Paisaje rural en municipio PDET de Santander, con viviendas dispersas y terreno montañoso
Territorio afectado bajo el programa PDET en Santander, aún marcado por conflictos y rezagos de infraestructura. Foto: Comunidad local

El Senado de la República aprobó esta semana extenderhasta 2037 la vigencia de los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET) que buscan invertir en municipios afectados por la violencia y la pobreza estructural. En Santander, donde siete municipios están incluidos en esta categoría, la medida se recibe con escepticismo debido a los retrasos y obstáculos que han caracterizado estos programas desde su creación en 2017.

Según cifras oficiales, a nivel nacional se han ejecutado inversiones por más de 14 billones de pesos en 2.066 proyectos, y se han sustituido cerca de 46.000 hectáreas de cultivos ilícitos. Sin embargo, la realidad en municipios santandereanos como El Carmen, San Vicente de Chucurí y Rionegro revela que la inseguridad persiste, y la presencia de grupos armados disidentes ha aumentado, limitando el desarrollo.

"La llegada de proyectos no ha significado un cambio real para nosotros. La presencia de disidencias y el temor constante limitan incluso la participación comunitaria esencial para que los PDET funcionen"

— Luis Fernando Martínez, agricultor y líder comunitario en Rionegro, Santander

El senador Carlos Alberto Benavidez, ponente del proyecto, asegura que la extensión del programa es un "gesto de coherencia" hacia las regiones que han sufrido por décadas la guerra. No obstante, sus palabras contrastan con reportes como los de la Fundación Ideas para la Paz, que indican incrementos en la presencia de grupos como las disidencias de las FARC y el Clan del Golfo en municipios PDET.

Expertos en temas de paz y desarrollo rural han señalado que la prórroga sin un fortalecimiento real en la institucionalidad, la seguridad y la transparencia en la ejecución presupuestal puede traducirse en más años de promesas incumplidas. El historiador y analista santandereano Carlos Vélez comenta que "no basta con extender plazos si no se garantiza que los recursos lleguen efectivamente, y que las comunidades sean protagonistas en el control y seguimiento de estos programas".

Propuestas para revertir el fracaso

Ante la persistencia de dificultades, organizaciones civiles y académicos de la UIS han propuesto mecanismos de control ciudadano en la ejecución de proyectos PDET, incluyendo:

  • Asambleas comunitarias obligatorias con cronogramas públicos y metas claras
  • Interventorías independientes con participación directa de la comunidad
  • Programas integrales que vinculen seguridad con desarrollo rural sostenible

Estas propuestas buscan evitar que los recursos destinados se pierdan en corrupción o trámites burocráticos, además de garantizar que los proyectos respondan a las verdaderas necesidades locales.

La comunidad de Santander exige claridad en la ejecución, resultados tangibles en sus municipios y un cambio real que no reduzca los PDET a una lista de proyectos incompletos o sin impacto social.


Contexto adicional: Santander cuenta con siete municipios en la lista PDET, donde el conflicto armado y la pobreza rural han limitado el desarrollo sostenido. A nivel nacional, las cifras oficiales muestran avances, pero en el territorio la percepción ciudadana refleja desconfianza por incumplimientos y presencia armada.

Fuentes consultadas: Líderes sociales y comunitarios de Santander, Fundación Ideas para la Paz, expertos de la UIS, reportes oficiales del Senado y organizaciones civiles.