Reacomodo político de Maduro con Bielorrusia despierta incertidumbre en Bucaramanga ante crisis migratoria
Contactos diplomáticos para asilo de Maduro en Bielorrusia ponen en alerta al área metropolitana de Bucaramanga
BUCARAMANGA — María González, venezolana migrante asentada en el barrio El Golf, manifiesta su incertidumbre: "No sabemos qué va a pasar con nuestro país ni si Maduro seguirá al mando, pero aquí en Bucaramanga sentimos cómo la crisis migratoria se hace más intensa día a día". Su testimonio refleja la preocupación creciente entre la comunidad venezolana que llegó a Santander, afectada por la conflictividad política en su país de origen.

Recientes encuentros diplomáticos entre el embajador venezolano en Moscú y el presidente bielorruso Aleksandr Lukashenko han dado lugar a especulaciones sobre un posible ofrecimiento de asilo político para Nicolás Maduro. Mientras el mandatario chavista mantiene un discurso de estabilidad y crecimiento económico, la realidad es que la crisis en Venezuela continúa generando oleadas de migrantes hacia el área metropolitana de Bucaramanga, incluyendo Floridablanca y Girón.
El gobierno bielorruso ha reiterado que recibiría a Maduro sin reservas, mientras que en paralelo, la presión internacional no cesa. Estados Unidos confirmó una conversación entre Donald Trump y Maduro donde se habría planteado una posible salida del poder chavista a cambio de amnistía, mientras que Rusia mantiene su respaldo, lo que complejiza aún más el panorama político.
"Aquí en Bucaramanga hemos visto cómo la llegada masiva de venezolanos afecta servicios y crea incertidumbre. Mientras los gobiernos juegan ajedrez diplomático, nosotros vivimos el desgaste social"
— Juan Carlos Herrera, líder comunitario en Floridablanca
Organizaciones sociales y veedurías ciudadanas en Santander advierten sobre la falta de políticas claras para atender la migración masiva proveniente de Venezuela y la ausencia de programas integrales que mitiguen las tensiones sociales y económicas derivadas.
Según datos de la Agencia de la ONU para los Refugiados, Bucaramanga y su área metropolitana recibieron más de 25 mil personas de Venezuela en los últimos años, sin un programa estatal eficaz de inclusión o atención. La escasez de soluciones por parte de los gobiernos locales intensifica la crisis.
Expertos en política regional y migración proponen una serie de acciones necesarias para enfrentar esta coyuntura:
- Creación de un observatorio binacional de migración entre Colombia y Venezuela con participación ciudadana y académica.
- Implementación de programas sociales integrales que incluyan educación, salud y empleo dignos para migrantes y comunidades receptoras.
- Adopción de modelos de diálogo multisectorial que involucren a migrantes, autoridades locales, ONGs y expertos para construir soluciones duraderas.
El politólogo de la Universidad Industrial de Santander, Diego Montoya, señala que "es imprescindible que Bucaramanga ejerza presión política y diplomática junto a otros municipios para exigir a las naciones involucradas en la crisis venezolana soluciones que trasciendan discursos y acuerdos privados".
Ante este escenario, la ciudadanía de Bucaramanga y municipios vecinos reclama transparencia y rendición de cuentas sobre las relaciones internacionales de Venezuela y el impacto directo en la región, exigiendo que no se conviertan en piezas diplomáticas mientras la situación local y sus habitantes sufren las consecuencias.
Contexto adicional: La crisis migratoria venezolana afecta a más de 25 mil personas en Bucaramanga y su área metropolitana, con una notable carencia de apoyo estatal integral. La incertidumbre sobre el futuro político de Maduro en el exterior añade tensión a la región.
Fuentes consultadas: Migrantes venezolanos en Bucaramanga, líderes comunitarios de Floridablanca, expertos en migración de UIS, ONGs locales y medios internacionales.