Prórroga a PDET: municipios afectados en Santander y Bucaramanga exigen resultados más allá de anuncios
Prórroga de PDET hasta 2037 genera escepticismo en municipios y comunidades en Santander
SANTANDER — Habitantes de zonas rurales cercanas a Bucaramanga y municipios incluidos en programas similares a los PDET llevan años escuchando promesas de inversión que poco se reflejan en mejoras reales. "Han pasado años y apenas vemos proyectos inconclusos que no mejoran nuestra calidad de vida ni reducen la violencia", denuncia Ana Martínez, una líder comunitaria de un corregimiento cercano a Girón.

La reciente aprobación del Senado para ampliar la vigencia de los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET) hasta 2037 fue anunciada como una oportunidad para consolidar inversiones en áreas golpeadas por la violencia y el abandono estatal. Sin embargo, en Santander y municipios aledaños que enfrentan retos similares desde hace décadas, la noticia genera dudas fundadas sobre la eficacia y continuidad real de los proyectos.
El gobierno nacional asegura que el proyecto garantiza recursos y continuidad administrativa para más de 6 millones de colombianos afectados por el conflicto. El senador Carlos Alberto Benavidez, ponente del proyecto, afirma que es un gesto de coherencia con las regiones que han apostado por la paz. No obstante, este discurso omite los obstáculos persistentes que comunidades rurales enfrentan día a día, como la presencia creciente de grupos armados ilegales, economías ilícitas y pobreza estructural.
En contraste, Ana Martínez y otros habitantes destacan que la violencia no cesa e incluso se intensifica en regiones aledañas: "La prórroga no significa nada si los proyectos no llegan o se abandonan a medio camino. Mientras las organizaciones armadas crecen, nosotros seguimos sin acceso a servicios básicos y oportunidades."
"Los recursos prometidos siguen sin verse en el territorio. Nos cansamos de anuncios y queremos resultados tangibles que mejoren nuestra vida diaria"
— Ana Martínez, lideresa comunitaria en corregimiento cercano a Girón
Desde organizaciones civiles y expertos en desarrollo rural coinciden en que la ampliación del PDET debe ir acompañada de mecanismos claros de fiscalización ciudadana y seguimiento constante de la ejecución presupuestal, aspectos que históricamente han fallado en garantizar el cumplimiento integral del programa.
Los datos oficiales reportan millonarias inversiones y sustitución de cultivos ilícitos. Sin embargo, informes independientes evidencian que estos avances son insuficientes ante el aumento de disidencias y otros grupos armados ilegales en territorios donde deberían predominar la legalidad y el desarrollo.
Propuestas desde la academia y la sociedad civil
Expertos en desarrollo territorial de la Universidad Industrial de Santander recomiendan implementar modelos de veeduría independiente que incluyan participación comunitaria activa para garantizar transparencia y eficacia en la destinado a proyectos PDET.
- Crear comités ciudadanos locales que monitoreen avances y reporten irregularidades.
- Establecer auditorías externas periódicas con resultados públicos.
- Integrar programas de reconciliación socioeconómica que atiendan la violencia estructural y la pobreza desde un enfoque multisectorial.
Las comunidades del área metropolitana de Bucaramanga y Santander exigen que esta prórroga no sea más que un título sin sustancia, y solicitan compromisos concretos, cronogramas claros y participación real para que no se repitan los ciclos de abandono y promesas incumplidas.
Contexto adicional: Los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial enfrentan retos históricos relacionados con incumplimientos, aumento de economías ilícitas y deficiente ejecución presupuestal. La región de Santander, aunque no siempre en el listado oficial, ha sufrido efectos similares en zonas campesinas y corregimientos rurales.
Fuentes consultadas: Líderes comunitarios de corregimientos cercanos a Bucaramanga y Girón, expertos en desarrollo rural de la UIS, organizaciones civiles, informes independientes, fuentes oficiales con análisis crítico.