Primer quemado por pólvora en Bucaramanga: menores siguen bajo riesgo por falta de control real
Advierten falta de acciones concretas para prevenir lesiones por pólvora entre niños y adolescentes en Bucaramanga
BUCARAMANGA — Una familia del barrio La Floresta está consternada tras el accidente de su hijo de 16 años, quien resultó con quemaduras en los dedos tras manipular pólvora tipo totes en el norte de la ciudad. "Es la primera vez que sucede este diciembre, pero no será la última si no hay control real", asegura doña Carmen, madre del menor y líder comunitaria.

Este primer accidente pone en evidencia, una vez más, la recurrente problemática en Bucaramanga y el área metropolitana acerca del uso irresponsable de pólvora por parte de menores. Según reportes no oficiales de organizaciones sociales y grupos de salud, en los últimos cinco años se han registrado al menos 15 casos similares en la ciudad sin que las autoridades locales hayan presentado un plan efectivo de prevención o control.
El secretario de Salud de Santander, Edwin Prada, asegura que advierte un panorama preocupante para la temporada debido a que “la mitad de los lesionados en todo el país son menores de edad”. Sin embargo, no se conocen detalles ni resultados claros sobre las medidas efectivas que se hayan implementado desde la Alcaldía de Bucaramanga o los municipios del área metropolitana para controlar esta situación.
"Hace años venimos pidiendo campañas reales de prevención y controles estrictos en los barrios. Con solo advertencias no basta; necesitamos que las autoridades asuman su responsabilidad para evitar tragedias mayores"
— Doña Carmen, madre del menor lesionado y líder comunitaria en La Floresta
Líderes comunitarios y veedurías ciudadanas insisten en que la vigilancia actual es insuficiente y que, pese a las sanciones económicas y legales establecidas por manipulación ilegal de pólvora, la falta de fiscalización facilita que menores accedan a estos elementos peligrosos.
En el Hospital Universitario de Santander (HUS) también recuerdan que la pólvora es riesgosa incluso en manos adultas y que las consecuencias para los niños pueden ser irreversibles, situación que debería obligar a una respuesta más contundente de parte de las autoridades.
Propuestas de expertos en prevención y protección infantil
Académicos de la Universidad Industrial de Santander (UIS) han recomendado la implementación de programas integrales de educación en los colegios y comunidades sobre los riesgos reales de la pólvora, combinados con campañas de comunicación continua que involucren a padres, docentes y líderes locales.
- Creación de espacios seguros y supervisados para actividades recreativas durante las festividades, que excluyan el uso de pólvora.
- Fortalecimiento de la vigilancia comunitaria con apoyo tecnológico y coordinación interinstitucional.
- Implementación de sanciones ejemplares con control riguroso para frenar la venta y uso ilegal.
Los habitantes de Bucaramanga, Floridablanca, Girón y Piedecuesta exigen a sus alcaldías un plan integral con metas claras y rendición de cuentas pública, que de verdad prevenga estos accidentes y proteja a la infancia, en lugar de limitarse a los tradicionales llamados y sanciones simbólicas.
¿Seguirán los menores siendo víctimas de incidentes por pólvora por falta de voluntad política y control efectivo en el área metropolitana? La pregunta queda abierta mientras las familias viven con miedo estas fiestas decembrinas.
Contexto adicional: En los últimos cinco años, Bucaramanga reporta un promedio anual de 3 a 4 quemados por pólvora menores de 18 años, especialmente durante las festividades de fin de año, sin que se evidencien avances significativos en prevención.
Fuentes consultadas: Familiares de afectados, líderes comunitarios en La Floresta, veedurías ciudadanas, expertos UIS, Secretaría de Salud de Santander.