Primer quemado por pólvora en Bucaramanga: familias exigen prevención real y no solo alertas
Persistencia de lesionados por pólvora en Bucaramanga deja en evidencia fallas en prevención y control
BUCARAMANGA - NORTE — En el barrio Cabecera, María Gómez, madre de un menor herido en 2023 por pólvora, expresa su preocupación: "Otra vez un niño quemado. Las autoridades solo dan alertas pero no vemos campañas ni control real en la ciudad". Este diciembre, un adolescente de 16 años resultó con quemaduras en los dedos tras manipular pólvora tipo totes, siendo el primer lesionado de la temporada en Bucaramanga.

Cada fin de año, Bucaramanga ha registrado múltiples lesiones por manipulación de pólvora, especialmente entre menores de edad. A pesar de estas cifras, no se evidencian planes claros ni campañas de prevención efectivas que aborden las causas de fondo y reforzar la vigilancia en zonas críticas.
La Secretaría de Salud de Santander, a través de su titular Edwin Prada, advierte que la mitad de los lesionados en el país son menores y enfatiza evitar que manipulen pólvora. Asegura que se reforzarán controles durante las celebraciones, pero no detalla acciones concretas que hayan cambiado respecto a años anteriores.
Familias y vecinos consultados cuestionan estas medidas. "No basta con decir que hay que tener cuidado, sino que deben prohibir realmente la venta ilegal y sancionar a quienes incumplen", reclama Nelson Martínez, líder comunitario del barrio Girardot.
"Nos cansamos de las campañas que solo quedan en anuncios. Necesitamos acciones claras y presencia policial durante diciembre para evitar más quemados"
— Nelson Martínez, líder comunitario, Girardot
Expertos en salud pública advierten que el problema no solo requiere comunicación sino un modelo integral que incluya educación, acompañamiento familiar, sanciones firmes y coordinación entre instituciones, tarea que Bucaramanga aún no cumple.
Fiscalización de datos y control
Los reportes de atención en hospitales muestran que cada diciembre se incrementan en un 30% los casos de quemaduras por pólvora en la ciudad, con un promedio de 15 menores atendidos cada temporada en el Hospital Universitario de Santander. Sin embargo, no hay informes públicos claros sobre multas aplicadas o decomisos efectivos durante la temporada pasada.
Soluciones desde la academia y la comunidad
La Universidad Industrial de Santander (UIS) propone estrategias basadas en experiencias internacionales y programas comunitarios como:
- Implementación de talleres educativos en colegios sobre riesgos y primeros auxilios con pólvora.
- Creación de comités barriales de vigilancia con apoyo de líderes comunitarios para denunciar comercio ilegal.
- Campañas visibles y permanentes, no solo en diciembre, lideradas por organizaciones civiles y ONG locales.
Los vecinos de la comuna 13 han solicitado que estas propuestas sean incorporadas en un plan municipal concertado y que se garantice su cumplimiento con mecanismos de seguimiento ciudadano.
¿Volverá Bucaramanga a repetir el ciclo de lesiones y anuncios sin resultados? Los ciudadanos exigen que se pase de las alertas a acciones concretas, con transparencia, prevención efectiva y verdadera protección a los menores.
Contexto adicional: El Hospital Universitario de Santander ha atendido un promedio de 15 menores quemados cada diciembre en los últimos cinco años, casi la mitad de todos los lesionados en la ciudad. Las sanciones legales y decomisos no se han registrado públicamente con cifras claras.
Fuentes consultadas: Familias afectadas, líderes comunitarios de Bucaramanga, expertos en salud pública UIS, observatorios ciudadanos, Secretaría de Salud de Santander (versión oficial con escepticismo).