Primer quemado por pólvora en Bucaramanga evidencia falencias en prevención y control en diciembre
Persistencia de lesiones por pólvora en Bucaramanga pone en evidencia falta de campañas y control efectivo
BUCARAMANGA - NORTE — Familiares y vecinos del adolescente de 16 años quemado recientemente en el norte de Bucaramanga denuncian que esta lesión no es una casualidad, sino el reflejo de años de falencias en la prevención y control del uso ilegal de pólvora en la ciudad. "Mi sobrino lleva tres días en casa, con quemaduras que podían evitarse si las autoridades hicieran un mejor trabajo de control y educación", reclama una tía del menor afectado, residente del barrio donde ocurrió el accidente.

Este primer caso de quemados por pólvora en diciembre para Bucaramanga ocurrió cuando el joven manipulaba 'totes', artefactos pirotécnicos cuyo manejo irresponsable pone en riesgo la vida de quienes los usan, especialmente niños y adolescentes. Según el Hospital Local del Norte, el menor fue atendido por quemaduras en los dedos y luego dado de alta tras estabilización.
La Secretaría de Salud de Santander, a través de su secretario Edwin Prada, asegura que este incidente advierte sobre un panorama preocupante para la temporada de fin de año y recuerda que la mitad de las lesiones por pólvora en Colombia afectan a menores de edad. Sin embargo, estas alertas repetidas año tras año contrastan con la persistencia de casos y la poca efectividad de las campañas preventivas locales.
"Las sanciones existen, pero la venta ilegal y la falta de vigilancia permiten que los niños sigan expuestos. La Alcaldía y la Policía deben hacer mucho más para evitar que estas tragedias sigan ocurriendo"
— Claudia Ramírez, madre y líder comunitaria del barrio donde ocurrió el hecho
Expertos en salud pública independiente, como la doctora Luisa Gómez, advierten que la falta de presencia real en territorios y campañas educativas constantes limita la reducción real de accidentados. Gómez señala que las sanciones económicas y penales, aunque importantes, deben ir acompañadas de un trabajo coordinado con las comunidades para lograr resultados efectivos.
Fiscalización de datos y antecedentes
De acuerdo con estadísticas del Hospital Universitario de Santander (HUS), los casos de quemados por pólvora en Bucaramanga siguen siendo frecuentes cada diciembre, sin una disminución significativa en los últimos cinco años. La ejecución de campañas de prevención reporta impactos limitados y sin seguimiento real en los barrios más afectados.
Soluciones desde la ciudadanía y otras ciudades
Organizaciones civiles y expertos proponen implementar en Bucaramanga modelos integrales de prevención como los aplicados en Medellín y Cali, que combinan:
- Programas de educación temprana en colegios y familias con participación activa de líderes comunitarios.
- Operativos conjuntos de control a la venta ilegal y acompañamiento social a los jóvenes.
- Creación de espacios de diálogo permanente entre autoridades, comunidad, y sector salud para evaluar y ajustar estrategias.
La comunidad exige que estas propuestas sean tomadas en cuenta y que las autoridades locales rindan cuentas claras sobre los resultados y la efectividad de las acciones de prevención.
¿Volverán las autoridades a limitarse a advertencias y sanciones sin abordar la raíz del problema? Los vecinos y familiares del menor afectado exigen acciones concretas y acceso a información transparente sobre medidas tomadas en Bucaramanga para evitar que estas tragedias se repitan.
Contexto adicional: La Secretaría de Salud ha emitido llamados anuales para prevención, pero los datos del HUS muestran que los daños por pólvora no disminuyen. La venta y manejo ilegal persisten pese a sanciones de hasta 10 años de prisión.
Fuentes consultadas: Familiares del menor afectado, líderes comunitarios del norte de Bucaramanga, experta independiente en salud pública, Hospital Local del Norte, Secretaría de Salud de Santander.