Primer quemado por pólvora en Bucaramanga evidencia deficiencia en controles y prevención en diciembre
Menores siguen siendo las principales víctimas de la pólvora en Bucaramanga pese a campañas oficiales
BUCARAMANGA NORTE — Carlos, padre de un adolescente de 16 años, relata la angustia que vivió cuando su hijo resultó con quemaduras en los dedos tras manipular pólvora ilegal en su barrio del norte de la ciudad. "Este es el primer caso de quemado en diciembre, pero no creemos que sea el último. La venta ilegal está a la vista de todos y las campañas son solo anuncios", denuncia.

El caso del menor de 16 años atendido en el Hospital Local del Norte es solo el reflejo de una problemática que se repite cada año en Bucaramanga y su área metropolitana, donde niños y adolescentes continúan siendo las principales víctimas de accidentes con pólvora.
La Secretaría de Salud de Santander, a través de su secretario Edwin Prada, asegura que se intensifican las campañas para prevenir estos incidentes y recuerda las sanciones económicas y penales para quienes manipulen o trafiquen pólvora ilegalmente. Sin embargo, vecinos y familiares de afectados cuestionan la eficacia real de estas medidas y denuncian que la vigilancia es insuficiente, y que la venta ilegal se mantiene descontrolada.
"Las fotos oficiales y los llamados no evitan que la pólvora ilegal circule libremente en nuestro barrio, ni que niños terminen quemados. ¿Hasta cuándo tendremos que ver esto?"
— Natalia Gómez, líder comunitaria, barrio San Luis
Expertos en salud pública y prevención de riesgos advierten que la falta de un plan integral y participativo con la comunidad limita la erradicación efectiva del uso de pólvora, especialmente entre menores. El Hospital Universitario de Santander ha reiterado que ni siquiera los adultos manipulan pólvora sin riesgos, y que el foco debe estar en la protección de los niños y adolescentes.
Fiscalización de datos y realidades
Estadísticas nacionales muestran que casi la mitad de los lesionados por pólvora son menores de edad, y Bucaramanga no es la excepción. Sin embargo, no existen datos claros y públicos sobre la cantidad de casos anuales en el área metropolitana ni auditorías ciudadanas sobre los controles y campañas implementadas. Esto dificulta verificar si las cifras bajan o aumentan cada año.
Propuestas desde la academia y la comunidad
Expertos de la Universidad Industrial de Santander (UIS) recomiendan implementar programas educativos continuos en los colegios con enfoque en prevención de riesgos y negociación comunitaria para erradicar la venta ilegal. Además, proponen:
- Fortalecer vigilancia con participación activa de juntas de acción comunal y veedurías ciudadanas
- Campañas de comunicación con enfoque en testimonios de víctimas para sensibilizar efectivamente
- Articulación interinstitucional para garantizar acompañamiento psicosocial a las víctimas y sus familias
La comunidad exige a la Secretaría de Salud de Santander y la Alcaldía de Bucaramanga transparencia en los datos, mecanismos reales de control y la implementación de una mesa participativa con la sociedad civil real que incluya a líderes locales y familiares afectados.
¿Volverán las instituciones a limitarse a anuncios y sanciones sin resultados concretos? Los vecinos y afectados piden que esta temporada de diciembre sea diferente, con acciones verificables y gestión real para evitar más quemados.
Contexto adicional: Históricamente, cada año en Bucaramanga y municipios cercanos se reportan múltiples casos de quemados por pólvora durante diciembre, sin que existan datos consolidados ni evaluación pública de las campañas. La persistencia del problema alerta sobre fallas en los controles y prevención.
Fuentes consultadas: Familiares del menor afectado, líderes comunitarios de Bucaramanga Norte, expertos de la UIS, Hospital Universitario de Santander, Secretaría de Salud de Santander, comunidad afectada.