Primer quemado por pólvora en Bucaramanga: enferman las promesas de control en diciembre
Minoría afectada en Bucaramanga: menor de 16 años sufre quemaduras y evidencia ineficacia en control de pólvora
BUCARAMANGA/NORTE — Un joven menor de 16 años resultó con quemaduras en los dedos de una mano al manipular pólvora tipo totes en el barrio La Juventud, el primer caso registrado en diciembre que prende las alarmas entre vecinos y familiares. "No es la primera vez que advertimos que la venta ilegal sigue y los controles son insuficientes. Mi sobrino pudo haber perdido más que la piel", denuncia Lina Rodríguez, familiar del afectado.

A pesar de los llamados reiterados de autoridades locales y departamentales sobre los riesgos, los incidentes con pólvora en menores de edad siguen ocurriendo en Bucaramanga y su área metropolitana, especialmente en comunas vulnerables como la 12 y la 14, donde el control y supervisión parecen inexistentes.
El secretario de Salud de Santander, Edwin Prada, recuerda que la mitad de las personas quemadas en el país son menores, pero las sanciones y campañas no han logrado frenar la afectación constante. "Las medidas son más declarativas que efectivas", cuestionan líderes comunitarios.
"Desde hace años venimos denunciando la venta ilegal de pólvora en el barrio La Juventud y nadie controla. Mi sobrino fue la víctima, pero pudo ser cualquiera de nuestros niños. Urge un plan integral con participación ciudadana"
— Lina Rodríguez, familiar del menor quemado
Las autoridades insisten en el carácter sancionatorio del uso, venta o manipulación sin autorización, con multas que alcanzan hasta 32 salarios mínimos y penas de prisión de hasta 10 años. Sin embargo, el impacto en la prevención es cuestionado por organizaciones defensoras de derechos infantiles y especialistas en salud pública.
Fiscalización y datos invisibilizados
Veedurías ciudadanas de Bucaramanga han señalado la ausencia de controles efectivos en puntos críticos donde se vende pólvora ilegalmente, pese a campañas y operativos mediáticos. Según datos de Salud Pública, en 2023 los quemados por pólvora aumentaron un 15% en la ciudad, pero sólo el 10% de las denuncias han avanzado a procesos sancionatorios.
Propuestas críticas y soluciones desde la comunidad
Expertos independientes en salud pública y prevención de riesgos proponen:
- Implementación de programas educativos continuos en colegios públicos y privados, con participación activa de padres y líderes comunitarios.
- Creación de canales de denuncia digitales y anónimos para reportar venta o manipulación ilegal de pólvora en tiempo real.
- Conformación de veedurías ciudadanas con autonomía para acompañar y fiscalizar los operativos y sanciones.
Lina Rodríguez y otros líderes sociales exigen que la Alcaldía de Bucaramanga y la Gobernación de Santander adopten esas propuestas y no limiten la prevención a anuncios sin cumplimiento ni controles reales.
¿Hasta cuándo las familias del norte y otras comunas de Bucaramanga tendrán que vivir con la amenaza latente de la pólvora sin una gestión efectiva que proteja especialmente a los menores?
Contexto adicional: Según el Hospital Local del Norte y el HUS, diciembre es la época con mayor número de accidentes por pólvora en Bucaramanga. A pesar de campañas y sanciones, la manipulación y venta ilegal persiste principalmente en comunas populares como la 12 y la 14.
Fuentes consultadas: Familiares del menor afectado, líderes comunitarios del norte de Bucaramanga, veedurías ciudadanas, expertos independientes en salud pública, autoridades locales (en ese orden de prioridad).