Primer quemado por pólvora en Bucaramanga enciende alarma sobre falta de prevención y controles efectivos
Menor lesionado en el norte de Bucaramanga evidencia carencias en la prevención del uso de pólvora
BUCARAMANGA — Juan Pablo, de 16 años y residente del barrio La Aurora en el norte de Bucaramanga, se convirtió en el primer quemado por pólvora de esta temporada navideña. Su madre, Luz Marina, denuncia que a pesar de los llamados oficiales, no hubo supervisión suficiente para evitar la manipulación de estos artefactos peligrosos que le quemaron los dedos de una mano. "Nos preocupa que no haya más campañas educativas ni controles efectivos para proteger a los menores", afirma.

Este incidente, ocurrido mientras manipulaba pólvora tipo totes, fue atendido en el Hospital Local del Norte donde fue estabilizado y dado de alta. Sin embargo, representa un patrón preocupante en Bucaramanga, que durante los últimos tres años ha reportado un aumento en accidentes con pólvora, afectando especialmente a menores entre 10 y 17 años.
Las autoridades departamentales del área de Salud, lideradas por el secretario Edwin Prada, reiteran los riesgos y las sanciones legales para quienes venden o manipulan pólvora sin permiso, pero no detallan qué acciones concretas y de impacto social se implementan para evitar nuevos casos, ni muestran datos sobre campañas efectivas o controles en barrios como La Aurora, Provenza o San Alonso.
"Llevamos años pidiendo mayor información y acciones concretas que eviten estas tragedias. No basta con sancionar después de los hechos"
— Luz Marina, madre de menor quemado, barrio La Aurora
Los líderes comunales de la zona también cuestionan la falta de supervisión y prevención. Martha Restrepo, presidenta de la JAC de Provenza, señala que las campañas son esporádicas y no llegan con fuerza a las familias. "Necesitamos programas constantes y participación activa desde la comunidad para que estos accidentes no sigan ocurriendo", reclama.
Fiscalización de las medidas oficiales
De acuerdo con reportes del Hospital Universitario de Santander (HUS), solo en diciembre del año pasado se registraron 15 casos de menores quemados por pólvora en Bucaramanga y su área metropolitana. Sin embargo, la ejecución presupuestal para prevención en salud y educación sobre pólvora no supera el 30% de lo asignado en los últimos dos años, según datos de la Contraloría de Santander.
Propuestas ciudadanas y expertas para mitigar la problemática
Expertos en salud pública de la Universidad Industrial de Santander (UIS) proponen estrategias que han reducido hasta en un 40% los accidentes con pólvora en ciudades como Manizales y Medellín:
- Campañas educativas permanentes en colegios y comunidades vulnerables
- Creación de brigadas locales con veedores ciudadanos para supervisar la venta ilegal de pólvora
- Incentivos a comerciantes legales para que promuevan alternativas seguras durante las festividades
Líderes comunitarios de Bucaramanga insisten en que estas estrategias deben acompañarse de mayor inversión y voluntad política real, no solo anuncios anuales sin resultados concretos ni continuidad.
¿Volverán a repetirse estas tragedias en Bucaramanga este diciembre? Los familiares de menores afectados y la comunidad exigen acciones inmediatas con planes claros, controles verificables y participación ciudadana real para proteger a la infancia.
Contexto adicional: Durante los últimos tres años, Bucaramanga ha reportado un aumento en quemaduras por pólvora, especialmente en menores. La Contraloría de Santander advierte bajo cumplimiento en presupuesto para prevención.
Fuentes consultadas: Familiares de menores afectados, JAC barrios La Aurora y Provenza, expertos UIS, Hospital Local del Norte, Contraloría de Santander, Secretaría de Salud de Santander.