Primer quemado por pólvora en Bucaramanga deja en evidencia la falta de prevención efectiva en el norte

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Primer quemado por pólvora en Bucaramanga deja en evidencia la falta de prevención efectiva en el norte

Incidente con menor en el norte de Bucaramanga alerta sobre ausencias de control y prevención en época decembrina

BUCARAMANGA — Doña Lina Gómez, residente del barrio Cabecera del Llano, no oculta su preocupación. Su sobrino de 16 años sufrió quemaduras graves en los dedos mientras manipulaba pólvora en un sector del norte de la ciudad, convirtiéndose en el primer quemado registrado esta temporada navideña. "Ya no basta con los anuncios y llamadas de atención, necesitamos acciones concretas y supervisión real en nuestros barrios", reclama.

Menor con quemaduras en la mano tras manipular pólvora en Bucaramanga
Primer joven quemado en Bucaramanga por manipulación de pólvora, herido en el norte de la ciudad. Foto: Comunidad afectada

Desde hace años, la manipulación de pólvora sigue dejando huellas trágicas en Bucaramanga. Este caso en el norte es solo el inicio de una temporada que, según las estadísticas nacionales, afecta principalmente a menores de edad. La falta de control en la venta ilegal y la carencia de un acompañamiento real a comunidades vulnerables evidencian que las campañas preventivas son, en muchos casos, solo declaraciones, sin un impacto palpable en el territorio.

El secretario de Salud de Santander, Edwin Prada, asegura que la alerta está encendida y advierte sobre las consecuencias. Sin embargo, no detalla qué acciones concretas se implementan para evitar que este tipo de incidentes se repitan.

En contraste, los ciudadanos cuestionan la efectividad de estas advertencias cuando año tras año reportan hechos similares, sin cambios visibles en las medidas de control.

"¿Por qué siguen pasando estos casos si las autoridades anuncian campañas todos los años? Mi sobrino fue el primero este mes, pero seguro no será el último si no hay control real en nuestras calles"

— Lina Gómez, familiar del menor lesionado en barrio Cabecera del Llano

Organizaciones comunitarias y líderes locales demandan mayor presencia y vigilancia ciudadana, sumado a sanciones claras y un mejor seguimiento a la venta ilegal de pólvora, que muchas veces circula sin restricción en los barrios populares de Bucaramanga y especialmente en el norte.

Según datos del Hospital Universitario de Santander (HUS), los niños y jóvenes son los más afectados durante esta época, pero no hay un sistema de registro transparente y público que permita medir el impacto real de las campañas e intervenciones públicas.

Soluciones desde la sociedad civil y expertos independientes

Expertos en prevención de riesgos y salud pública de la Universidad Industrial de Santander sugieren poner en marcha programas educativos comunitarios, con la participación activa de madres, padres y escuelas, así como fortalecer redes de vigilancia vecinal que denuncien ventas ilegales efectivamente.

  • Implementación de talleres de sensibilización para niños y adolescentes basados en experiencias exitosas de municipios como Manizales y Medellín
  • Creación de plataformas digitales donde la comunidad pueda reportar y denunciar la comercialización ilegal de pólvora en tiempo real
  • Campañas inclusivas que involucren a líderes comunitarios para llegar a zonas específicas del norte y otros sectores vulnerables de Bucaramanga

Estas propuestas, alejadas de los anuncios oficiales, buscan convertir a la comunidad en sujeto activo y vigilante de su propia seguridad, reduciendo la dependencia casi exclusiva en los organismos oficiales para la prevención.

La ciudadanía del norte de Bucaramanga exige respuestas claras, mayor inversión en prevención y la implementación de mecanismos de control reales. La pregunta que queda es: ¿hasta cuándo seguirán repitiéndose estos incidentes sin que las autoridades muestren resultados concretos?


Contexto adicional: Históricamente, cada temporada de fin de año Bucaramanga registra lesionados por pólvora, especialmente menores. Las campañas policiales y de salud se anuncian, pero las cifras de quemados no disminuyen significativamente.

Fuentes consultadas: Familiares del menor afectado, organizaciones comunitarias del norte de Bucaramanga, expertos de la Universidad Industrial de Santander, Hospital Universitario de Santander, Secretaría de Salud de Santander.