Primer quemado por pólvora en Bucaramanga: alertan por incumplimiento en control y riesgo para menores
Primer caso de quemado por pólvora en Bucaramanga evidencia fallas en controles y amenaza especialmente a menores
BUCARAMANGA NORTE — Los familiares de un joven de 16 años apagaron con angustia el fuego que le quemó los dedos mientras manipulaba pólvora tipo totes en una calle del norte de Bucaramanga. "Nunca imaginamos que la noche de celebración terminaría en un Hospital Local con más miedo que alegría", relata una tía del adolescente, quien exige mayores controles y prevención real para evitar que más niños y niñas sufran quemaduras durante diciembre.

El incidente, atendido en el Hospital Local del Norte y reportado como el primer caso de quemadura por pólvora esta temporada, ha encendido las alarmas de vecinos y expertos que denuncian la falta de efectividad en las campañas y controles para evitar estos accidentes, que afectan principalmente a menores de edad.
La Secretaría de Salud de Santander y el Hospital Universitario de Santander advirtieron que aproximadamente la mitad de los lesionados por pólvora en Colombia son menores, un dato que se replica en Bucaramanga año tras año sin que las autoridades municipales implementen medidas contundentes.
"Mi sobrino sufrió quemaduras porque nadie vigila que la pólvora ilegal circule sin control en los barrios. Necesitamos más presencia y que se cumpla la ley, no solo amenazas", denuncia Nelly Ramírez, familiar del adolescente afectado.
— Nelly Ramírez, familiar del menor quemado
Desde las Juntas de Acción Comunal del norte de Bucaramanga reclaman mayor presencia policial y controles efectivos para frenar la manipulación y venta ilegal de pólvora, que sigue disponible pese a las multas y sanciones que penalizan hasta con 10 años de prisión el tráfico ilegal.
Una veeduría ciudadana en salud pública de Bucaramanga señala que los operativos son insuficientes y que las campañas educativas, aunque constantes, no están dirigidas a las familias y jóvenes en riesgo. "La prevención debe salir del discurso y llegar a la comunidad con intervenciones en colegios y charlas presenciales con padres", indican sus representantes.
Fiscalización de acciones y cifras críticas
Según datos oficiales, se han impuesto sanciones económicas que alcanzan los 32 salarios mínimos diarios, pero las cifras de quemados no han disminuido en los últimos años. Solo en la temporada anterior, más de 35 personas resultaron lesionadas en Bucaramanga, de las cuales el 55% eran menores.
Propuestas de prevención basadas en evidencia
Expertos independientes en salud pública de la Universidad Industrial de Santander (UIS) proponen:
- Implementar programas obligatorios de educación en colegios sobre riesgos de la pólvora, con participación activa de padres y cuidadores.
- Crear un sistema de vigilancia comunitaria junto con la Policía para el control efectivo en barrios de alto riesgo.
- Desarrollar campañas mediáticas con testimonios reales de víctimas para sensibilizar a la comunidad.
Además, organizaciones de la sociedad civil sugieren replicar modelos exitosos en ciudades como Medellín, donde la estrategia integral de prevención y control redujo los casos de quemaduras infantiles en un 40% en tres años.
Los vecinos y familiares afectados exigen que las autoridades municipales y departamentales hagan pública y verificable cada medida adoptada, con participación ciudadana en los controles a la venta, manipulación y transporte de pólvora durante las festividades.
¿Volverán las autoridades a incumplir su deber de proteger a los menores en Bucaramanga, o esta vez la prevención será real y efectiva? Los familiares como Nelly Ramírez no están dispuestos a esperar más tragedias evitables.
Contexto adicional: Pese a la regulación vigente y los altos valores de las multas, Bucaramanga registra anualmente decenas de quemados por pólvora, con un porcentaje alto de menores de edad afectados. Las sanciones penales por tráfico ilegal no han logrado disminuir los accidentes.
Fuentes consultadas: Familiares del menor afectado, Juntas de Acción Comunal del norte de Bucaramanga, veedurías ciudadanas, expertos en salud pública UIS, autoridades de salud.