Primer quemado por pólvora en Bucaramanga 2024 alerta fallas en control y prevención
Menor de 16 años herido en el norte de Bucaramanga evidencia falencias en prevención y control de pólvora
BUCARAMANGA — "Mi hijo jugaba con fuego, confiamos en que la tienda no vendería pólvora, pero terminó con quemaduras en los dedos que duelen más que las disculpas" relata Ana María Gómez, madre del primer quemado por pólvora en Bucaramanga este diciembre. El incidente ocurrió en el barrio La Juventud, zona norte de la ciudad, donde el adolescente de 16 años manipulaba pólvora tipo totes y sufrió quemaduras que requirieron atención en el Hospital Local del Norte.

Este caso inaugura la temporada de celebraciones decembrinas en Bucaramanga con una alerta clara: a pesar de campañas oficiales y restricciones, la manipulación ilegal de pólvora persiste y pone en riesgo a los menores. Según la Secretaría de Salud del departamento, el 50% de los lesionados en el país durante esta temporada son menores de edad, pero la ciudad no cuenta con cifras actualizadas ni públicas de casos similares en años recientes.
El secretario de Salud de Santander, Edwin Prada, advierte sobre los peligros y sanciones económicas y penales: multas hasta de 32 salarios mínimos diarios y cárcel de 3 a 10 años para tráfico ilegal. Sin embargo, vecinos y familiares, como Ana María, denuncian que los controles y campañas educativas carecen de impacto real y que la supervisión en barrios populares es insuficiente.
"¿Cómo esperan que los niños no manipulen pólvora si en las tiendas siempre encuentran a alguien que la vende ilegalmente? Ya hemos denunciado, pero nadie hace nada"
— Ana María Gómez, madre del menor quemado en La Juventud
Además, voces independientes señalan que las autoridades no han rendido cuentas claras sobre la efectividad de las medidas preventivas aplicadas en Bucaramanga y en su área metropolitana, donde años anteriores el número de quemados por pólvora ha superado las 30 personas por temporada, según informes anónimos de algunos centros médicos.
Expertos en prevención y protección de la niñez proponen:
El Instituto de Salud Pública de la UIS recomienda un abordaje multidisciplinario que exceda la mera sanción y exige programas permanentes con participación activa de comunidades, seguimiento a tiendas y vigilancia ciudadana directa.
- Implementar redes comunitarias de prevención con líderes locales capacitados en educación en riesgos
- Realizar campañas de información en colegios, con talleres prácticos y testimonios reales de víctimas
- Fortalecer sanciones legales acompañadas de monitoreo permanente y mecanismos accesibles de denuncia sin represalias
La Junta de Acción Comunal de La Juventud insiste en que sin un verdadero compromiso institucional y operativo que incluya estas acciones, el ciclo de lesiones por pólvora se repetirá y afectará cada vez más a niños y adolescentes de Bucaramanga y su área metropolitana.
Las familias afectadas exigen a las autoridades locales informes públicos con cifras reales, planes detallados y evidencias claras de intervención efectiva en la ciudad. ¿Quién responderá por los daños cuando los riesgos sean ignorados? La temporada apenas comienza, y la preocupación crece.
Contexto adicional: Bucaramanga reportó en temporadas anteriores más de 30 casos de quemaduras por pólvora, muchas veces concentrados en barrios populares sin prevención efectiva ni vigilancia permanente. Autoridades han aplicado multas, pero su seguimiento es opaco y no garantiza reducción real del problema.
Fuentes consultadas: Familiares afectados, vecinos de La Juventud, Secretaría de Salud de Santander, Hospital Local del Norte, expertos en salud pública de la UIS, Junta de Acción Comunal La Juventud.