Primer menor quemado por pólvora en el norte de Bucaramanga alerta sobre falta de prevención efectiva
Un menor de 16 años resulta quemado en el norte y comunidad denuncia falta de control real sobre pólvora
BUCARAMANGA/NORTE — Víctor* (nombre protegido), un adolescente de 16 años del barrio Provenza, vivió este diciembre un episodio que se ha vuelto frecuente en la ciudad: sufrió quemaduras en los dedos mientras manipulaba pólvora tipo totes. Aunque fue atendido en el Hospital Local del Norte y dado de alta, su familia y vecinos cuestionan la efectividad de las campañas de prevención y denuncian la facilidad con la que menores acceden a estos peligrosos artefactos.

Este primer quemado de diciembre no solo alertó a las autoridades sanitarias, sino también a los vecinos del norte de Bucaramanga, quienes denuncian que la venta ilegal y manipulación de pólvora continúa sin control real. "Aquí en Provenza se ve a diario cómo los niños juegan con pólvora. Las autoridades solo hacen campañas con palabras, pero en la calle no hay controles ni sanciones efectivas", asegura Marta Gómez, vecina y líder comunitaria.
Las autoridades oficiales, como el secretario de Salud de Santander, Edwin Prada, insisten en advertir sobre los riesgos, recordando que la mitad de las personas lesionadas son menores de edad y anuncian multas o hasta penas de cárcel para el comercio ilegal. Sin embargo, en Bucaramanga no se reportan operativos contundentes que disuadan la venta y manipulación irresponsable de estos artefactos.
Para agravar el problema, el Hospital Universitario de Santander (HUS) advierte que ni siquiera el manejo por adultos garantiza seguridad, pero no se conocen medidas efectivas implementadas en la región para reducir estos incidentes.
"Mi hijo casi pierde dedos por culpa de la pólvora. Pedimos que haya vigilancia real y campañas que lleguen a las calles, no solo anuncios por redes sociales"
— Ana María*, madre de menor quemado en Provenza
El concejal de Bucaramanga Carlos Villamizar señaló que hace años vienen alertando sobre la necesidad de reforzar los controles y ejecutar campañas educativas en colegios y barrios, pero la respuesta institucional ha sido insuficiente.
Fiscalización y seguimiento a sanciones: A la fecha, no hay informes públicos claros sobre sanciones efectivas o detenciones por tráfico ilegal de pólvora en Bucaramanga, generando dudas sobre el compromiso real de las autoridades para enfrentar esta problemática.
Soluciones desde expertos y experiencias en Colombia
Expertos en salud pública y seguridad recomiendan:
- Implementación de campañas focalizadas en barrios vulnerables con participación activa de juntas de acción comunal y padres de familia.
- Operativos constantes de control y decomiso de pólvora ilegal con acompañamiento de la comunidad.
- Proyectos educativos en colegios combinando charlas prácticas con testimonios reales de afectados, con resultados positivos en ciudades como Medellín y Barranquilla.
La comunidad exige que estas medidas se implementen urgentemente para evitar que hechos como el de Víctor se repitan. La prevención efectiva y la vigilancia real deben superar las simples campañas mediáticas.
¿Seguirán las autoridades permitiendo que los menores sigan siendo las víctimas principales sin que haya sanciones o prevención efectiva? Los habitantes del norte de Bucaramanga están alertas y exigen acciones concretas.
Contexto adicional: En años anteriores, Bucaramanga ha reportado múltiples casos de quemados por pólvora durante las celebraciones decembrinas, sin que se evidencien reducciones significativas. No existe transparencia en el seguimiento a sanciones por venta ilegal ni campañas con impacto verificable.
Fuentes consultadas: Vecinos afectados, madres de menores quemados, concejal Carlos Villamizar, expertos en salud pública, Hospital Local del Norte (datos atención), Hospital Universitario de Santander.