Posible asilo a Nicolás Maduro pone en alerta a comunidad venezolana en Bucaramanga amid crisis migratoria sin respuesta local efectiva
Diplomacia oculta de Maduro genera incertidumbre mientras Bucaramanga enfrenta presión migratoria creciente
BUCARAMANGA — María Gómez, migrante venezolana residente en el barrio San Francisco, vive con la incertidumbre de la situación política en su país natal. "¿Qué pasará con nosotros si Maduro abandona el poder? Acá en Bucaramanga nadie nos explica nada y seguimos sin apoyo para nuestras necesidades básicas", expresa con frustración.

La reciente información sobre contactos entre el embajador venezolano en Moscú y el presidente de Bielorrusia, y el ofrecimiento de asilo político a Nicolás Maduro, ha despertado inquietudes más allá de lo diplomático: la comunidad venezolana en Bucaramanga y su área metropolitana, que ya enfrenta una crisis migratoria desde hace años, siente que las autoridades locales no preparan respuestas adecuadas.
Mientras Maduro mantiene un discurso interno de estabilidad y crecimiento económico, fuentes diplomáticas europeas y movimientos en Bielorrusia sugieren la posibilidad de un desplazamiento del liderato chavista, escenario que puede tener impacto directo en el flujo migratorio hacia Colombia.
"No sabemos qué decisiones se tomarán en Caracas, pero acá sufrimos las consecuencias. Ni los alcaldes ni el departamento se han preparado para el aumento que podría venir"
— Juan Andrés Herrera, líder comunitario venezolano en Floridablanca
Desde Caracas, Maduro proyecta optimismo en discursos públicos, mientras que aliados como Rusia continúan apoyándolo. Sin embargo, la comunidad internacional percibe la posibilidad de un cambio abrupto en la política venezolana, sin claridad sobre cuáles serán los pasos a seguir ni cómo afectará las rutas migratorias hacia el nororiente colombiano.
Expertos locales en migración y política regional advierten que Bucaramanga y municipios vecinos están en riesgo de sufrir mayor presión humanitaria y social sin un plan articulado de respuesta.
Fiscalización de gestión pública local
El profesor Hernán Martínez, académico de la Universidad Industrial de Santander (UIS), cuestiona la falta de coordinación y respaldo institucional para gestionar la creciente llegada de venezolanos. "Es urgente que la administración municipal y departamental desarrollen políticas integrales de atención, con recursos suficientes y mecanismos de acompañamiento efectivo", señala.
La Junta de Acción Comunal del barrio Comuneros en Girón también ha expresado su preocupación por la falta de infraestructuras y programas sociales para migrantes, que afectan la convivencia en la zona.
Propuestas para atender la crisis
- Creación de una mesa metropolitana de atención a migrantes que integre gobiernos locales, academia y organizaciones sociales.
- Implementación de programas de inclusión laboral y educativa para migrantes venezolanos, basados en proyectos exitosos de Medellín y Cali.
- Fortalecimiento de sistemas de información y monitoreo de flujos migratorios desde la UIS y organizaciones independientes.
Estas soluciones provienen de expertos independientes y organizaciones civiles, a la espera de ser adoptadas por la administración local y departamental.
¿Cómo y cuándo responderán las autoridades de Bucaramanga y Santander a una situación que ya es crítica y que la incertidumbre internacional puede agravar? La comunidad venezolana exige planes claros, inversión real y espacios de diálogo permanente con los gobiernos.
Contexto adicional: Desde 2016, Bucaramanga y su área metropolitana han recibido un crecimiento exponencial de migrantes venezolanos, que suman actualmente más de 50.000 personas en la región. La gestión local ha estado marcada por improvisación y falta de inversión adecuada según veedurías ciudadanas.
Fuentes consultadas: Migrantes venezolanos en Bucaramanga, líderes comunitarios, expertos académicos de la UIS, organizaciones sociales, fuentes diplomáticas europeas y belarusas, medios internacionales.