Piedecuesta rural en alerta: nuevo caso de sicariato pone en jaque la seguridad del área metropolitana
Violencia rural en Piedecuesta evidencia falencias en seguridad y protección ciudadana
PIEDECUESTA — "Escuchamos los disparos y el temor se apoderó de todos en la vereda El Guamo. Nadie se siente seguro, tampoco vemos presencia efectiva de las autoridades", denuncia María Hernández, habitante de la zona rural donde un hombre fue asesinado a balazos el 4 de diciembre. Vecinos alertan que no es un hecho aislado y exigen mayor vigilancia y acciones concretas.

El 4 de diciembre, la tranquilidad rural se quebró con un nuevo episodio de violencia: un hombre, aún sin identificar, fue hallado muerto con heridas de bala en una polvorienta vía, cerca a su motocicleta. La Policía reporta que la víctima vestía camisa roja, pantalón jean y tenis blancos, y que fue encontrada con casco puesto, lo que indica que era motociclista.
La policía asegura que los indicios encontrados sugieren que no viajaba solo, mencionando un segundo casco hallado en el lugar. Sin embargo, omitieron responder sobre las causas del ataque y el contexto de seguridad en la zona rural, que históricamente ha sufrido recurrentes hechos violentos sin medidas contundentes.
Para los habitantes de El Guamo y veredas aledañas, estos actos confirman una creciente sensación de abandono por parte de la fuerza pública. "Nos sentimos desprotegidos. Los policías pasan esporádicamente, y cuando sucede, llegan tarde", dice Juan Carlos Rincón, vecino preocupado por la seguridad rural.
"Llevamos años pidiendo una base policial en la zona rural, pero la burocracia y la falta de recursos solo empeoran nuestra situación"
— Juan Carlos Rincón, residente vereda El Guamo
El concejal de la oposición, Claudia Morales, cuestiona la gestión de seguridad en el área metropolitana de Bucaramanga: "No es aceptable que la zona rural de Piedecuesta siga siendo el escenario de violencia sin que haya un plan efectivo y transparente para proteger a la comunidad".
Datos del observatorio de seguridad regional indican que desde 2022 se han registrado al menos 8 hechos similares en las zonas rurales de Piedecuesta y municipios aledaños, sin reducción visible pese a anuncios oficiales.
Propuestas desde la academia y sociedad civil
Expertos en seguridad pública de la Universidad Industrial de Santander recomiendan implementar un sistema de vigilancia comunitaria apoyado en tecnología de monitoreo con drones y cámaras, acompañado de patrullajes policiales frecuentes y capacitación a la comunidad para prevención del delito.
- Instalación de cámaras de vigilancia conectadas con la estación de policía más cercana, emulando el modelo implementado en zonas rurales de Antioquia que logró reducir los delitos en un 30%
- Creación de un sistema de alertas tempranas gestionado por la comunidad para repeler posibles agresores
- Programas de prevención de violencia con contribución activa de Juntas de Acción Comunal y organizaciones sociales
Por su parte, la Mesa de Seguridad y Convivencia Metropolitano insiste en demandar una mayor presencia policial permanente y mecanismos efectivos de rendición de cuentas a la ciudadanía.
¿Podrán las autoridades superar la ineficacia y la ausencia que dejan a la zona rural de Piedecuesta en estado de indefensión? La comunidad ya no acepta más silencios ni promesas vacías, exige respuestas y acciones concretas.
Contexto adicional: La zona rural de Piedecuesta registra repetidos hechos de violencia no atendidos de forma integral. Según observatorios de seguridad, entre 2022 y 2025 hubo al menos 8 homicidios sicariales sin avances judiciales relevantes.
Fuentes consultadas: Habitantes de la vereda El Guamo, concejales de oposición, observatorio de seguridad regional, expertos UIS, Mesa de Seguridad Metropolitana, Policía Nacional (versión oficial).