Personas con discapacidad en Santander cuestionan "inclusión" tras ‘Carnaval de la Esperanza’ en Barrancabermeja
Evento en Barrancabermeja resalta talento pero deja en evidencia falta de avances reales en inclusión para personas con discapacidad
BARRANCABERMEJA / SANTANDER — María Fernanda Gómez, natural de Floridablanca y madre de un joven con discapacidad motriz, denuncia que “estos eventos son bonitos para la foto, pero en el día a día seguimos sin acceso real a transporte adaptado o a infraestructura accesible”. Más de 400 personas participaron en el “Carnaval de la Esperanza” organizado en Barrancabermeja, que se presenta como un espacio para celebrar y visibilizar a las personas con discapacidad. Sin embargo, ciudadanos y organizaciones sociales exigen que estas jornadas no sean sólo espacios simbólicos, sino que se traduzcan en políticas públicas efectivas y permanentes.

Aunque la Secretaría de las Mujeres y la Inclusión Social de Barrancabermeja celebró el evento con apoyo de varias organizaciones, la pregunta que persiste en Santander y Bucaramanga es ¿qué acciones concretas existen para garantizar un territorio verdaderamente accesible y equitativo? En la capital santandereana, comunidades con discapacidad denuncian que los derechos no se cumplen, y que la accesibilidad sigue siendo limitada tanto en espacios públicos como en transporte.
La versión oficial resalta la participación de más de 400 personas y la inclusión de actividades que buscan fortalecer el reconocimiento de la diversidad. Sin embargo, no hay evidencia clara de seguimiento y evaluación de impacto de estas actividades en mejoras tangibles para las personas con discapacidad en el área metropolitana de Bucaramanga ni en Santander.
“Participar en estas actividades es importante, pero la inclusión debe ser real todos los días: en el transporte, en las escuelas, en los puestos de trabajo. Hasta ahora, hemos visto más palabras que hechos”
— Andrés Martínez, líder comunitario y padre de un niño con discapacidad en Bucaramanga
Expertos en inclusión social coinciden en que si bien los eventos culturales son necesarios para visibilizar, esto no debe ser la única estrategia. La doctora Ana Salazar, investigadora de la UIS, advierte que “la inclusión efectiva requiere un plan integral con inversión en infraestructura accesible, capacitación a funcionarios y presupuesto sostenido para servicios de apoyo, algo que las administraciones locales en Santander apenas comienzan a explorar”.
Una revisión de informes municipales y departamentales revela que, en Bucaramanga, la ejecución del presupuesto destinado a programas de inclusión social alcanza menos del 40% y carece de mecanismos de seguimiento transparentes. La última estrategia impulsada en 2023 para mejorar la accesibilidad urbana aún no ha mostrado resultados medibles.
Propuestas desde la academia y la sociedad civil
Expertos independientes proponen un modelo de inclusión basado en:
- Implementación de rutas accesibles de transporte público con adecuaciones certificadas técnicamente, práctica que ya funciona en ciudades como Medellín.
- Creación de un consejo metropolitano de discapacidad con participación ciudadana activa y veeduría efectiva.
- Programas permanentes de capacitación en inclusión y derechos humanos para servidores públicos y sector privado.
Desde la organización Inclusión Santander, con sede en Girón, se insiste en la necesidad de convertir eventos como el “Carnaval de la Esperanza” en espacios de interlocución permanente donde la comunidad pueda exigir avances concretos y rendición de cuentas real frente a sus derechos.
¿Cuándo terminarán los actos simbólicos para dar paso a una verdadera inclusión en Santander y Bucaramanga? La ciudadanía no solo espera eventos, exige políticas públicas con metas claras, recursos efectivos y cronogramas públicos que permitan verificar avances.
Contexto adicional: En Santander, aproximadamente el 6% de la población tiene alguna discapacidad, porcentaje que requiere políticas integrales y sostenidas. Históricamente, eventos como el “Carnaval de la Esperanza” se han organizado, pero la falta de seguimiento y financiamiento limita su impacto real.
Fuentes consultadas: Personas con discapacidad y sus familias en Bucaramanga y Santander, líderes comunitarios, organización Inclusión Santander, expertos en inclusión de la UIS, documentos oficiales municipales y departamentales.