PDET: Vecinos de Santander dudan que prórroga garantice paz y desarrollo real hasta 2037
Prórroga de los PDET despierta dudas en Santander: ¿beneficios reales o prolongación de abandono?
SANTANDER — FLORIDABLANCA — María Hernández, habitante del corregimiento El Carmen en Floridablanca, denuncia que desde 2017 los proyectos prometidos por los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET) no han llegado a su comunidad. "Han sido años de esperar promesas que no se cumplen mientras la violencia y la pobreza persisten", afirma con frustración.

Los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET), que buscan transformar las zonas rurales más golpeadas por el conflicto armado y la pobreza, fueron prorrogados esta semana en el Senado hasta 2037. Sin embargo, en municipios de Santander y su área metropolitana, persiste la incertidumbre sobre si esta extensión realmente significará cambios concretos.
La administración nacional asegura que la prórroga garantiza la continuidad administrativa y presupuestal para proyectos de largo plazo, con inversiones superiores a los 14 billones de pesos y más de 2.000 iniciativas ejecutadas. Sin embargo, estos anuncios no reflejan la lentitud en la ejecución de los proyectos en territorios como Floridablanca, Girón y Piedecuesta, donde aún se observan altos índices de pobreza, presencia de economías ilegales y escasa intervención estatal.
María, como muchos otros habitantes, cuestiona el impacto real de los PDET en la región. "Seguimos viendo cultivos ilícitos, la violencia de grupos armados persiste, y las ayudas que prometen no llegan con la contundencia necesaria", señala. Las cifras de Fundación Ideas para la Paz corroboran que disidencias y grupos ilegales aumentan su influencia en varios municipios de Santander, lo que evidencia una crisis de seguridad no atendida.
"Los PDET son una esperanza, pero sin seguimiento real y control ciudadano seguirán siendo solo papeles y anuncios vacíos para nuestros municipios"
— Julián Torres, líder comunitario de Girón
Concejales de la oposición y veedurías ciudadanas en Santander han denunciado la opacidad en la ejecución de los recursos y la falta de participación activa de las comunidades en la planeación y seguimiento de los proyectos.
Las cifras oficiales reflejan inversiones millonarias, pero la Contraloría y veedurías locales evidencian que solo un porcentaje limitado de los recursos ha sido ejecutado efectivamente en obras concretas, con frecuentes retrasos y una administración que no rinde cuentas claras a la ciudadanía.
Expertos independientes y la academia de la Universidad Industrial de Santander proponen la implementación de mecanismos de veeduría ciudadana con acceso directo a la información y participación activa en las decisiones, así como el uso de tecnologías para monitorear en tiempo real el avance de los proyectos.
- Incorporar plataformas digitales abiertas para que la comunidad verifique avances.
- Establecer comités locales de seguimiento con representación real de comunidades afectadas.
- Adoptar experiencias exitosas de ciudades como Medellín en modelos de participación comunitaria y control de la inversión.
La comunidad de Santander y su área metropolitana exige al gobierno nacional y a las administraciones locales un compromiso tangible: que las promesas se conviertan en obras y que se garantice la seguridad y desarrollo real, no solo administrando prórrogas legales sin impacto.
Contexto adicional: Desde 2017, PDET han enfrentado dificultades en la ejecución a nivel local. Grupos armados ilegales siguen activos en municipios de Santander a pesar de las inversiones anunciadas. Hay ausencia de transparencia y control ciudadano efectivo sobre los proyectos.
Fuentes consultadas: Líderes comunitarios de Santander, veedurías ciudadanas, concejales de oposición, expertos independientes de la UIS, datos de Fundación Ideas para la Paz, fuentes oficiales gubernamentales con análisis crítico.