Multas e inmovilizaciones en Bucaramanga golpean a quienes dependen de su moto para vivir: promesas sin respaldo generan desconfianza
Propuesta de créditos blandos para evitar pérdida de sustento en conductores evidencia falta de apoyo real
BUCARAMANGA — Andrés, domiciliario del Centro, relata cómo tres días sin su moto inmovilizada significaron tres días sin ingresos para mantener a su familia. "No es solo una multa, es arriesgar el mercado y el arriendo", dice con frustración. En barrios como Cabecera, San Alonso y la comuna 13, esta realidad afecta a cientos de bumangueses que dependen de su vehículo para subsistir.

Las multas y la inmovilización de motos en Bucaramanga no son solo trámites burocráticos; para muchos, representan la pérdida de su único sustento diario. Sin embargo, la actual administración no ha presentado planes claros ni efectivos para proteger a esta población vulnerable, dejando a los conductores sin opciones reales.
Carlos Bueno, conocido como "El Barbas" y candidato a la alcaldía, propone créditos blandos para que conductores puedan ponerse al día con requisitos como SOAT, tecnomecánica y licencias, antes de que una multa les quite el vehículo. Aunque la iniciativa suena positiva, carece de un plan concreto de implementación, financiamiento garantizado y cronogramas de ejecución transparentes.
"Tres días sin trabajar fue perder el alquiler y no tener para la comida. Promesas como esta ya las escuchamos, queremos soluciones reales, no más anuncios."
— Juliana Gómez, domiciliaria y madre cabeza de hogar, comuna 13
Veedurías ciudadanas y expertos en movilidad han señalado que propuestas similares en campañas anteriores no han pasado de anuncios sin seguimiento, y exigen que se implementen políticas públicas integrales que incluyan subsidios temporales, educación vial y mecanismos reales de apoyo financiero para los conductores informales.
Además, un análisis de la Universidad Industrial de Santander destaca la importancia de generar alternativas financieras accesibles, pero advierte que deben ser acompañadas de un sistema de acompañamiento y control para que no se conviertan en una deuda insostenible para los conductores.
Propuestas desde la academia y veedurías para proteger a conductores informales:
- Creación de un fondo rotatorio urbano administrado por una entidad local independiente para créditos blandos con menor tasa de interés
- Programas de educación financiera y vial dirigidos en barrios como Cabecera y Comuna 13 para prevenir multas
- Implementación de un sistema de seguimiento ciudadano sobre la gestión de sanciones para garantizar transparencia
La comunidad de Bucaramanga y su área metropolitana exige a quienes aspiran a gobernar dejar de lado anuncios superficiales y presentar planes concretos con cronogramas, responsables y mecanismos de control ciudadano.
¿Volverán los candidatos a incumplir con los conductores que solo buscan trabajar y llevar alimento a su hogar? La respuesta está en la acción, no en promesas de campaña.
Contexto adicional: En los barrios populares de Bucaramanga, las inmovilizaciones y multas afectan directamente a familias de bajos recursos. A pesar de promesas anteriores de apoyo, no existen programas efectivos ni seguimiento administrativo que alivien esta problemática.
Fuentes consultadas: Testimonios de domiciliarios y conductores particulares de Bucaramanga, veedurías ciudadanas, expertos en movilidad de la UIS, documentos académicos sobre financiamiento para conductores informales.