Multas e inmovilizaciones: conductores en Bucaramanga exigen alternativas reales tras perder sustento diario
El sustento en moto en Bucaramanga se pierde con inmovilizaciones repetidas y sin apoyo estatal
BUCARAMANGA — Andrés, domiciliario del Centro, lleva tres días sin trabajar porque le inmovilizaron la moto. "No trabajar es no comer, no pagar arriendo", dice con frustración. En barrios como el Norte y Cabecera, conductores que dependen de su vehículo para sobrevivir denuncian que cumplir la ley se ha convertido en un lujo que no todos pueden costear.

Las inmovilizaciones causan impactos directos en la economía familiar. "Me dejaron sin ingresos tres días seguidos y casi pierdo el arriendo en mi barrio San Alonso", relata Jorge, conductor particular de Cabecera. La mayoría no ocurre por imprudencia, sino porque los conductores no cuentan con liquidez para pagar simultáneamente SOAT, tecnomecánica y licencias.
La administración encargada de los controles asegura que las normas deben cumplirse, pero no ha implementado mecanismos de apoyo previos para evitar que las sanciones afecten a quienes dependen de la moto para su sustento diario. Los ciudadanos exigen programas de prevención, no solo castigos.
"No queremos solo créditos para pagar después. Queremos que las autoridades entiendan que estas sanciones destruyen hogares y que existan mecanismos para evitar que se lleguen a esas medidas extremas"
— Lina Martínez, líder comunitaria barrio San Alonso
Organizaciones ciudadanas y defensores de derechos de conductores informales insisten en que la política pública debe ser integral, incluyendo campañas de educación vial, incentivos para mantenimiento preventivo y facilidades para pagos fraccionados antes de llegar a la inmovilización.
Datos de la Secretaría de Movilidad muestran que en 2024 aumentaron en un 15% las inmovilizaciones en motos, lo que se traduce en pérdidas millonarias para familias de bajos recursos. Solo el 30% de los sancionados acceden a algún tipo de apoyo financiero.
Soluciones desde la academia y experiencias nacionales
Expertos de la Universidad Industrial de Santander sugieren adoptar programas similares a los de ciudades como Medellín y Cali, donde se combinan:
- Plan de educación vial y mantenimiento preventivo con seguimiento comunitario
- Facilidades de pago escalonadas para SOAT y licencias, con descuentos por cumplimiento
- Mesas de diálogo entre autoridades y conductores para diseñar vías de regularización efectivas
La comunidad del barrio San Alonso y del Centro propuso crear veedurías ciudadanas para monitorear las prácticas de la Secretaría de Movilidad y exigir transparencia y resultados reales.
¿Está Bucaramanga dispuesta a dejar de castigar al sustento diario y garantizar acompañamiento que evite que cumplir la ley signifique dejar de comer? Los conductores y sus familias exigen respuestas claras, cronogramas y resultados medibles.
Contexto: En 2024 se registró un aumento del 15% en inmovilizaciones de motos en Bucaramanga sin programas efectivos de apoyo a conductores. Más del 70% de los sancionados no recibe facilidades y enfrentan pérdidas económicas directas.
Fuentes consultadas: Conductores afectados de barrios Centro, San Alonso y Cabecera, líder comunitaria San Alonso, expertos UIS, organizaciones defensoras de derechos de conductores.