Maduro podría buscar asilo en Bielorrusia mientras venezolanos en Bucaramanga viven incertidumbre
Movidas diplomáticas de Maduro generan inquietud en venezolanos que residen en Bucaramanga y el área metropolitana
BUCARAMANGA — "No sabemos qué pasará con nuestras familias allá ni con los que estamos aquí", dice José Luis Mendoza, venezolano residente en Floridablanca desde hace cinco años, quien junto a otros compatriotas vive la incertidumbre frente a los rumores de un posible asilo de Nicolás Maduro en Bielorrusia. Esta noticia internacional inquieta a miles de migrantes y sus familias en Santander, quienes cargan con las consecuencias de la crisis política y social en su país.

El mandatario venezolano Nicolás Maduro mantiene un discurso oficial que habla de estabilidad y crecimiento económico, pero recientes contactos diplomáticos con Bielorrusia sugieren un escenario distinto. Fuentes europeas indican que Jesús Rafael Salazar Velázquez, embajador venezolano en Moscú, se reunió con el presidente Aleksandr Lukashenko, quien habría ofrecido un posible asilo político para Maduro en su país.
Por otro lado, Rusia reafirma su respaldo al Gobierno de Maduro, con el presidente Vladímir Putin asegurando la continuidad del apoyo en términos de soberanía y estabilidad, aunque los movimientos diplomáticos con Bielorrusia y las llamadas con Estados Unidos que hablan de amnistía legal evidencian tensiones y posibles reacomodos en la cúpula chavista.
Pero en Bucaramanga y su área metropolitana, los venezolanos no ven con optimismo estas declaraciones. José Luis explica que para ellos la crisis sigue y la posibilidad de un cambio en el liderazgo añade más incertidumbre a sus vidas cotidianas, afectadas por la migración, el empleo informal y la separación familiar.
"No sabemos si esto significa más cierre de fronteras, amenazas o simplemente un relevo que nos deje en el limbo. Lo que necesitamos son soluciones reales, no solo negociaciones entre presidentes"
— José Luis Mendoza, migrante venezolano en Floridablanca
Expertos en relaciones internacionales de la Universidad Industrial de Santander señalan que esta posible búsqueda de asilo político refleja las fracturas internas del régimen y la presión internacional, que aunque parecen distantes para la región, impactan directamente en las comunidades venezolanas residentes en Colombia, especialmente en Santander, donde la migración ha generado retos sociales y económicos.
También señalan que la alianza con Bielorrusia, un país con un historial cuestionado en derechos humanos y alineado con Rusia, podría complicar aún más las relaciones internacionales de Venezuela y Colombia, afectando la estabilidad en la frontera y el flujo migratorio.
Propuestas desde la academia santandereana incluyen:
- Fortalecer programas de integración social para venezolanos en Bucaramanga, Girón, Floridablanca y Piedecuesta.
- Impulsar espacios de diálogo comunitario con participación de líderes migrantes y autoridades locales.
- Incrementar la cooperación regional para garantizar derechos humanos y acceso a servicios básicos.
Los venezolanos en Bucaramanga exigen claridad y acompañamiento estatal que trascienda las negociaciones internacionales y traduzca en seguridad y oportunidades para las familias migrantes.
¿Qué implica este posible asilo para la comunidad venezolana local? ¿Cómo responderán las autoridades nacionales y locales para atender la crisis humanitaria y social que se mantiene activa?
Contexto: Desde 2015, Bucaramanga y el área metropolitana han recibido un significativo número de migrantes venezolanos que enfrentan dificultades por la falta de políticas públicas integrales. Las tensiones internacionales con el régimen de Maduro aumentan la preocupación regional.
Fuentes consultadas: Migrantes venezolanos en Santander, expertos en relaciones internacionales de la UIS, líderes comunitarios, informes internacionales y agencias diplomáticas.