Inclusión en Santander: Carnaval de Barrancabermeja deja más dudas que avances reales
El Carnaval de la Esperanza evidencia falencias estructurales en inclusión social para discapacitados en Santander
BARRANCABERMEJA — Luis Felipe Gómez, quien vive con discapacidad motriz desde su infancia y es residente del barrio La Unión, denuncia que las plazas culturales y eventos de inclusión como el "Carnaval de la Esperanza" son solo "escenarios simbólicos que no muestran los verdaderos retos ni barreras diarias" que enfrentan las personas con discapacidad en el distrito. Gómez afirma que además de la falta de accesibilidad en espacios públicos, la inclusión social sigue siendo una promesa incumplida para miles en Santander.

El "Carnaval de la Esperanza" reunió a más de 400 personas en Barrancabermeja para celebrar el Día Internacional de la Discapacidad con muestras artísticas y culturales. Sin embargo, no se evidencian avances concretos en políticas públicas para garantizar acceso efectivo a servicios, empleo digno y ambientes sin barreras arquitectónicas.
La Secretaría de las Mujeres y la Inclusión Social lideró el evento con apoyo de varias fundaciones, asegurando que este espacio fortalece la equidad. No obstante, no explicaron cómo las acciones posteriores impactan directamente en la calidad de vida ni en la eliminación de obstáculos diarios.
Para Luis Felipe y otros activistas consultados, esta clase de eventos no debe quedar en el reconocimiento simbólico. "Necesitamos auditorías sociales, cumplimiento real en adaptaciones urbanas y programas de inclusión laboral, no solo presentaciones culturales", señala.
"El Carnaval es bonito, pero seguimos sin plataformas adecuadas, transporte accesible y empleo formal. Esto es solo la punta del iceberg de un problema estructural"
— Luis Felipe Gómez, líder activista por derechos de personas con discapacidad
Organizaciones sociales y expertos independientes en inclusión coinciden en que Santander debe ir más allá de eventos aislados. La académica Ana María Vélez, de la UIS, resalta la importancia de políticas integrales con metas claras y evaluables a corto y mediano plazo.
La Veeduría Ciudadana en Santander ha alertado que en municipios como Bucaramanga, Floridablanca, Girón y Piedecuesta existen aún barreras estructurales para las personas con discapacidad, desde la falta de rampas hasta la carencia de programas efectivos de inclusión laboral y educativa.
Propuestas desde la academia y la comunidad
Expertos en inclusión social y organizaciones de Bucaramanga proponen:
- Implementación obligatoria y monitoreada de accesos universales en espacios públicos y privados.
- Programas de empleo inclusivo con cuotas y soporte técnico supervisado.
- Educación inclusiva y formación continua en derechos para funcionarios y empleadores.
Además, ciudades como Medellín y Cali han avanzado con modelos de inclusión laboral y adaptaciones urbanas participativas que Bucaramanga y Barrancabermeja deberían replicar.
La comunidad exige a las administraciones municipales y departamentales la rendición de cuentas con reportes claros, acceso público a evaluaciones y avances medibles para que la inclusión social no sea solo un "carnaval" efímero, sino un proceso real y sostenible.
Contexto adicional: La inclusión efectiva para personas con discapacidad en Santander sigue siendo un reto estructural con múltiples incumplimientos en políticas públicas y adaptaciones urbanas. Eventos culturales no sustituyen la necesidad de medidas concretas.
Fuentes consultadas: Activistas locales, expertos en inclusión de la UIS, Veeduría Ciudadana, testimonios de personas con discapacidad, informes oficiales del municipio de Barrancabermeja.