Feria MIA 2025 en Bucaramanga: Emprendedores exigen transparencia en beneficios económicos tras cifras promocionales
Impacto económico de Feria MIA 2025 en Bucaramanga genera dudas entre emprendedores y expertos locales
BUCARAMANGA — Andrea Gómez, emprendedora del barrio Cabecera, crítica los anuncios optimistas sobre la Feria MIA 2025. «Nos presentan cifras de ventas millonarias, pero pocos sabemos qué tan reales son y si sus beneficios llegan a microemprendedores como nosotros», dice preocupada. Los organizadores hablan de más de 180 marcas y crecimiento sostenido, pero la pregunta es qué tanto esto se traduce en desarrollo económico real para la comunidad local.

La feria, celebrada entre el 5 y 8 de diciembre, es catalogada como una de las vitrinas comerciales más grandes de la región. Según sus organizadores, genera 3.900 empleos y supera los 4.150 millones en ventas, pero no hay datos oficiales que verifiquen estas cifras ni estudios que midan el impacto económico en barrios vulnerables de Bucaramanga o el área metropolitana.
Los promotores anuncian una ampliación a cuatro días y una programación que incluye moda, gastronomía y actividades familiares. Sin embargo, se desconoce si el acceso a la feria es verdaderamente equitativo para emprendedores de zonas menos favorecidas como Floridablanca, Girón o Piedecuesta, ni qué porcentaje de microempresas y comunidad local participa efectivamente.
"Participar en estos eventos es costoso y muchas veces los pequeños emprendimientos se quedan fuera. Necesitamos espacios reales y apoyo concreto, no solo buenas intenciones"
— Andrea Gómez, emprendedora barrio Cabecera
Expertos en economía local, como el profesor Luis Torres de la UIS, cuestionan la falta de transparencia y dicen que este tipo de eventos deben medir y reportar su impacto real más allá de datos promocionales, con informes de ejecución económica que contrasten con el discurso oficial.
Además, la Junta de Acción Comunal de Provenza señala que hace falta que la administración municipal establezca mecanismos claros para que los beneficios económicos de eventos masivos se distribuyan justamente entre todos los sectores, especialmente aquellos marginados históricamente de las oportunidades comerciales.
La feria reporta crecimiento en alcance digital y presencia de fundaciones, pero la fiscalización ciudadana manifiesta que estos datos no garantizan procesos inclusivos ni logran mitigar la desigualdad económica del área metropolitana.
Propuestas que surgen desde la academia y ciudadanía para fortalecer impacto:
Expertos y líderes comunitarios plantean:
- Crear programas de apoyo y capacitación para emprendedores de comunas populares que quieran participar en ferias.
- Implementar evaluación trimestral independiente del impacto económico y social de eventos comerciales grandes.
- Garantizar espacios gratuitos o subsidiados para microempresas y asociaciones comunitarias en eventos similares.
El profesor Luis Torres destaca que ciudades como Medellín usan modelos de ferias inclusivas con participación activa de veedurías ciudadanas que garantizan transparencia y beneficios reales para la mayoría.
«En Bucaramanga, insistir en modelos tradicionales sin control ciudadano perpetúa la concentración de beneficios solo en grandes actores», advierte Torres.
La comunidad exige que la Alcaldía responda con datos claros y mecanismos participativos para que la Feria MIA y otros eventos se traduzcan en desarrollo equitativo y sostenible para la región.
Contexto adicional: Desde ediciones previas de la Feria MIA no existen reportes públicos que evidencien seguimiento del impacto económico en comunidades diversas del área metropolitana. Tampoco se conoce si existen mecanismos de control ciudadano o transparencia en la inversión y distribución de beneficios.
Fuentes consultadas: Emprendedores locales, Junta de Acción Comunal de Provenza, profesor Luis Torres (UIS), organización Feria MIA, fuentes oficiales municipales (con énfasis en voces ciudadanas).