Feria MIA 2025: Emprendedores de Bucaramanga cuestionan impacto real y exclusión social en la gran vitrina comercial
¿La Feria MIA impulsa realmente a los pequeños emprendedores o solo beneficia a unos pocos?
BUCARAMANGA — Lina Martínez, una diseñadora independiente del barrio Girardot, lleva años tratando de participar en eventos como la Feria MIA. "Dicen que reúne a 180 marcas y genera empleo, pero para nosotros, los pequeños, no siempre hay espacio ni apoyo real", señala. Para Lina y muchos otros emprendedores de barrios como Cabecera, La Feria y Provenza, la gran vitrina comercial parece más una promesa que una realidad tangible.

La Feria MIA, que se llevó a cabo del 5 al 8 de diciembre en Neomundo, promociona cifras optimistas: más de 180 marcas, generación de 3.900 empleos directos e indirectos y ventas que superan los $4.150 millones en su versión anterior. Sin embargo, múltiples voces locales advierten que estos números no reflejan las condiciones reales de acceso ni el crecimiento equitativo del ecosistema emprendedor en la ciudad.
Los organizadores aseguran que la feria es un motor para la economía santandereana y un espacio para la creatividad y el diseño local, pero no explican cómo se seleccionan los expositores ni qué porcentaje realmente corresponde a pequeños emprendimientos de barrios populares de Bucaramanga, Floridablanca, Girón o Piedecuesta.
"El costo del espacio y la competencia con marcas grandes nos deja muchas veces por fuera. No es fácil mantenernos vivas cuando el acceso a esta vitrina parece prohibitivo para quienes empezamos desde abajo"
— Lina Martínez, emprendedora del barrio Girardot
Expertos en desarrollo económico regional señalan que eventos de gran escala deben incorporar mecanismos claros de inclusión y transparencia para que el impacto sea real y sostenible. Según la economista Alejandra Prieto, profesora de la UIS, "la Feria MIA puede ser una plataforma valiosa si incorpora cuotas para emprendedores locales de zonas vulnerables, tarifas justas, y programas de capacitación que los acompañen más allá de los días de feria".
Datos del Observatorio del Emprendimiento en Bucaramanga indican que un 60% de los pequeños empresarios no logran mantenerse estables por falta de apoyo estructural. Las ferias comerciales son solo un eslabón inicial, pero no resuelven los problemas de acceso a capital, canales de venta y formación.
Propuestas de expertos y comunidad para mejorar la feria y su impacto
Entre las recomendaciones que circulan en el ecosistema bumangués están:
- Establecer un cupo mínimo del 40% para emprendedores de barrios populares y municipios cercanos, garantizando diversidad y equidad.
- Ofrecer subsidios parciales o total para espacios de venta y participación, apoyados por alianzas con instituciones públicas y privadas.
- Implementar programas de mentoría y formación continua con universidades locales como la UIS o la Universidad Autónoma de Bucaramanga.
Estas medidas han probado su efectividad en eventos similares en ciudades como Medellín y Cali, donde la inclusión y apoyo a emprendedores han aumentado la generación de empleo y la sostenibilidad de los negocios.
Los líderes comunitarios que representan zonas vulnerables de la ciudad también exigen mayor participación en la toma de decisiones sobre eventos como la Feria MIA y mayor acceso para sus representados.
¿Seguirá la Feria MIA siendo un espacio de promesas con cifras optimistas o se convertirá en una plataforma que realmente impulse al talento emprendedor de todo Bucaramanga y su área metropolitana? La comunidad exige respuestas claras y resultados concretos.
Contexto adicional: Bucaramanga enfrenta retos estructurales para sus emprendedores, incluyendo acceso a mercados, capital y formación. La Feria MIA es un evento relevante pero hasta ahora carece de mecanismos efectivos de inclusión social y seguimiento a largo plazo.
Fuentes consultadas: Emprendedores locales de Bucaramanga, expertos académicos de la UIS, líderes comunitarios, datos del Observatorio del Emprendimiento, organizadores de la Feria MIA (versión oficial sin respuesta a cuestionamientos).