Exiliados en Bucaramanga cuestionan maniobras diplomáticas: ¿Asilo para Maduro mientras venezolanos sufren inestabilidad?
Venezolanos en Santander expresan incertidumbre y rechazo ante posibles acuerdos secretos de Maduro con Bielorrusia
BUCARAMANGA — José Luis Ramírez, venezolano que llegó a Bucaramanga hace tres años huyendo de la crisis en su país, expresa preocupación ante los rumores internacionales sobre un posible asilo político de Nicolás Maduro en Bielorrusia. "Mientras él negocia su salida, nosotros seguimos aquí en la incertidumbre, buscando estabilidad para nuestras familias", comenta desde el barrio Cabecera.

En medio de rumores sobre reuniones entre el embajador venezolano en Moscú y Aleksandr Lukashenko, presidente de Bielorrusia, se especula sobre un posible viaje y asilo político para Maduro. Esta información se suma a la compleja situación política venezolana que ha motivado una crisis migratoria sin precedentes que ha impactado directamente a Bucaramanga y su área metropolitana.
Desde 2015, más de 40 mil venezolanos han llegado a Santander buscando refugio y oportunidades, en su mayoría enfrentando dificultades sociales, económicas y de integración. Sin embargo, en este debate sobre el futuro de Maduro, poco se habla de las consecuencias para las familias que permanecen desplazadas y en incertidumbre.
La administración chavista mantiene un discurso de estabilidad y promesas de crecimiento económico, pero quienes han salido de Venezuela viven una realidad muy distinta. Según testimonios y reportes de organizaciones migrantes locales como la Fundación Acoger Santander, la inseguridad y la falta de garantías jurídicas siguen siendo el pan diario para muchos venezolanos tanto en su país como en Colombia.
"Nos preocupa que mientras Maduro negocia su futuro político en Europa y Asia, las familias seamos los que pagamos la cuenta con nuestra desprotección y desconocimiento de derechos"
— María Gómez, activista en derechos humanos y líder comunitaria en Floridablanca
Expertos en política internacional de la Universidad Industrial de Santander (UIS) advierten que tales movimientos diplomáticos podrían ser parte de una estrategia para asegurar la permanencia del chavismo, incluso fuera del poder formal, sin que eso traduzca mejoras reales para el pueblo venezolano ni su diáspora.
La comunidad venezolana en Bucaramanga reclama mayor transparencia sobre estas negociaciones. Además, organizaciones sociales proponen modelos para acompañar e integrar a migrantes, que incluyen:
- Programas integrales de asistencia jurídica y social impulsados por universidades y ONG locales.
- Foros abiertos que permitan a migrantes expresar sus necesidades y exigir garantías de parte de los gobiernos regional y nacional.
- Protocolos para monitorear y exigir cumplimiento de compromisos internacionales en materia de derechos humanos.
El llamado es claro: no se puede negociar el futuro político de un país sin tener en cuenta el sufrimiento y las necesidades de sus ciudadanos, tanto dentro como fuera del territorio nacional.
Contexto adicional: La prolongada crisis política y económica en Venezuela ha generado una de las mayores crisis migratorias de América Latina. Bucaramanga y Santander se han convertido en uno de los principales destinos de venezolanos desplazados, enfrentando desafíos en materia de integración social y protección de derechos.
Fuentes consultadas: Migrantes venezolanos en Bucaramanga, Fundación Acoger Santander, expertos en relaciones internacionales de la UIS y análisis de medios internacionales.