Emprendedores de Bucaramanga cuestionan inclusión en Feria MIA 2025 pese a promesas de crecimiento
Dudas sobre la verdadera inclusión y beneficios económicos reales de la Feria MIA en Bucaramanga
BUCARAMANGA — "Llevamos años enviando solicitudes para participar y estos espacios sólo favorecen a unos pocos grandes, mientras muchos emprendedores locales quedamos por fuera", afirma Juliana Gómez, diseñadora independiente del barrio La Universidad, quien representa a un grupo de 35 microemprendimientos que no han logrado participar en la Feria MIA pese a su crecimiento anunciado para 2025.

La Feria MIA, presentada oficialmente como el escenario comercial más importante del oriente colombiano, promete reunir del 5 al 8 de diciembre a más de 180 marcas y generar miles de empleos en Bucaramanga. Sin embargo, muchos emprendedores locales denuncian falta de acceso real y oportunidades desiguales, situación que no se refleja en las cifras oficiales.
La organización asegura que la feria ha generado más de 3.900 empleos directos e indirectos y que sus ventas superaron los 4.150 millones de pesos en la versión anterior, además de un crecimiento promedio del 15,7 % en ventas para las marcas participantes. Pero estas cifras omiten detallar cuántos proyectos pequeños o emergentes realmente fueron beneficiados y cuántos quedaron excluidos por costos o criterios de selección poco transparentes.
"Nos prometieron inclusión y apoyo, pero al final los espacios son para las marcas consolidadas o con capacidad de inversión, mientras el resto pelea por sobrevivir"
— Juliana Gómez, diseñadora independiente y representante de microemprendedores
Expertos en economía local y sostenibilidad critican la falta de políticas claras para garantizar que los beneficios de la Feria MIA lleguen a todos los sectores del área metropolitana de Bucaramanga, especialmente a los barrios populares de Floridablanca y Girón donde abundan pequeños emprendimientos con pocas oportunidades.
Según el economista independiente Mario Sánchez, la Feria debe incorporar mecanismos transparentes de acceso y soporte para pequeñas empresas, así como mayor control y seguimiento público de los resultados de empleabilidad y ventas reales, más allá del impacto parcial que exhibe la organización.
Propuestas ciudadanas y de expertos para una feria más inclusiva
Desde la Universidad Industrial de Santander, la profesora Ana Ramírez propone tres medidas para mejorar el evento:
- Implementar un fondo de apoyo económico rotativo para microemprendedores que garantice su participación sin barreras de entrada.
- Establecer una veeduría ciudadana que supervise la transparencia en selección, ventas y generación de empleo durante y después de la feria.
- Crear un programa de capacitación y mentoría abierta para que los emprendedores puedan sacar el máximo provecho del evento.
Además, organizaciones sociales de barrios como Provenza en Bucaramanga y Centro Córdoba exigen que las próximas ediciones incluyan mecanismos de acompañamiento real y que no se vuelvan una vitrina sólo para marcas consolidadas y alejadas de la realidad de la mayoría de la ciudadanía.
La Feria MIA continúa prometiendo ser un motor económico clave para Bucaramanga, pero la comunidad emprendedora y expertos independientes exigen que esas promesas se traduzcan en acciones concretas, con indicadores públicos y rendición de cuentas efectiva.
Contexto adicional: Aunque se destacan cifras de empleo y ventas en ediciones anteriores, no existen reportes públicos ni auditorías independientes que permitan verificar el impacto homogéneo del evento en la economía local. La exclusión de pequeños emprendedores y la falta de transparencia plantean dudas sobre la sostenibilidad real del crecimiento anunciado.
Fuentes consultadas: Emprendedores locales, expertos en economía de la UIS, organizaciones sociales del área metropolitana, informes oficiales de Feria MIA (en ese orden de prioridad).