Doble atentado en Cúcuta evidencia fracaso en seguridad y deja a vecinos del área metropolitana en constante temor

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Doble atentado en Cúcuta evidencia fracaso en seguridad y deja a vecinos del área metropolitana en constante temor

Dos policías muertos y cuatro heridos en ataques atribuidos al ELN frenan aspiraciones de paz en Norte de Santander

CÚCUTA / VILLA DEL ROSARIO — Habitantes de Villa del Rosario y barrios aledaños en el área metropolitana de Cúcuta viven con miedo tras los ataques que dejaron dos policías muertos y dos más heridos este fin de semana. "No dormimos tranquilos, estas explosiones y disparos son el pan de cada día, pero ya cansa que el Estado no garantice seguridad", contó Juan Herrera, residente del barrio El Combate en Cúcuta.

Policías en vía afectada por explosión en Anillo Vial Oriental de Cúcuta
Impacto del atentado con explosivos en la vía Anillo Vial Oriental de Cúcuta, que dejó víctimas policiales y afectados civiles. Foto: Comunidad metropolitana Cúcuta

El Anillo Vial Oriental, arteria logística y vital para la movilidad en Cúcuta, fue escenario de la explosión que acabó con la vida del intendente Franklin Guerrero y el subteniente Jairo Holguín mientras patrullaban. Casi simultáneamente, un hostigamiento armando al Comando de Acción Inmediata (CAI) en Villa del Rosario dejó dos uniformados heridos. En total, cuatro policías resultaron afectados y la infraestructura civil sufrió daños significativos, incluyendo suspensión de electricidad y afectación a vehículos.

Estos hechos representan la creciente ofensiva del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en Norte de Santander, una zona ya azotada por la violencia que limita la vida cotidiana de miles de ciudadanos en la metrópoli. El temor constante y la vulnerabilidad son la nueva normalidad para estos habitantes, cuya voz queda invisibilizada frente al discurso oficial.

El Gobierno nacional, con el presidente Gustavo Petro a la cabeza, vuelve a reiterar llamados al ELN para retomar los diálogos de paz, sin que hasta ahora esos llamados se traduzcan en resultados palpables en terreno. El estancamiento y posteriores rupturas, evidentes desde 2024, muestran la ausencia de una estrategia eficiente para reducir la violencia y proteger a la población.

"Nosotros queremos paz, pero también seguridad real; no más anuncios ni llamados sin sentido que solo dejan más balas y miedo en nuestra zona"

— Lina Suárez, lideresa social de Villa del Rosario

Para expertos en seguridad y derechos humanos, el ciclo de violencia se perpetúa debido a la falta de inclusión de la comunidad y a estrategias que no abordan las causas estructurales del conflicto fronterizo. El politólogo Alejandro Gómez, de la Universidad Autónoma de Bucaramanga, señaló que "sin procesos efectivos de diálogo con participación comunitaria y acciones integrales de desarrollo social, la región seguirá en esta espiral de violencia que solo beneficia a grupos armados".

La policía asegura que estas acciones son retaliación del ELN a operativos recientes, pero las comunidades critican la excesiva militarización que no garantiza tranquilidad ni reduce el miedo. Según datos de ONG locales, en el área metropolitana de Cúcuta las denuncias por hechos violentos subieron un 23% en el último año, agravando la crisis social y la pérdida de confianza en las autoridades.

Propuestas desde la academia y comunidad para un verdadero cambio

Organizaciones sociales y expertos recomiendan implementar modelos de seguridad integral en la zona metropolitana que incluyan:

  • Programas de mediación comunitaria para reducir la violencia y promover la convivencia pacífica, aplicados exitosamente en Medellín.
  • Inversión en desarrollo económico local para enfrentar las causas sociales del reclutamiento forzado y violencia, como ha sucedido en las zonas menos afectadas de Antioquia.
  • Fortalecimiento de veedurías ciudadanas y mecanismos de participación para supervisar acciones de seguridad y garantizar transparencia.

La comunidad del área metropolitana exige al Gobierno departamental y nacional que deje de dispersar esfuerzos en llamados vacíos y muestre un plan concreto y verificable que realmente garantice la seguridad y derechos de los ciudadanos.

¿Volverá el Estado a fallar en proteger a la población del área metropolitana de Cúcuta o se impondrá una verdadera política pública de paz y seguridad que devuelva tranquilidad a los barrios vulnerables?


Contexto adicional: Los diálogos entre el Gobierno colombiano y el ELN se encuentran paralizados desde el primer semestre de 2025 tras actos de violencia que rompen la confianza. Norte de Santander es uno de los principales bastiones del ELN en Colombia, con creciente impacto en seguridad ciudadana del área metropolitana de Cúcuta incluyendo Villa del Rosario.

Fuentes consultadas: Testimonios de líderes comunitarios, expertos académicos de la U.A.B., ONG de derechos humanos, informes policiales y comunicados oficiales.