Después del sismo 5.8 en Santander, vecinos de Bucaramanga demandan mayor prevención y control en infraestructura
Temblor de magnitud 5,8 en la Mesa de los Santos revela la vulnerabilidad de Bucaramanga ante riesgos sísmicos
BUCARAMANGA — "Sentí cómo todo temblaba y no tenía claro si la estructura de mi edificio resistiría", afirma Ana María Castillo, habitante del barrio Cabecera del Llano, una de las comunas más pobladas de Bucaramanga. El sismo ocurrido la madrugada del 10 de diciembre con epicentro en la Mesa de los Santos, Santander, no solo despertó a miles, sino que también puso en alerta las dudas sobre la preparación de la ciudad para enfrentar desastres naturales.

Este movimiento telúrico de 5,8 a 150 kilómetros de profundidad, característico del conocido 'Nido Sísmico de Bucaramanga', se sintió con fuerza en Bucaramanga, Floridablanca y Piedecuesta, generando angustia entre los ciudadanos a pesar de no haberse reportado daños mayores oficialmente.
Históricamente, Santander ha sido una de las zonas con mayor actividad sísmica del país. Sin embargo, especialistas y residentes advierten que la región carece de un control efectivo sobre la infraestructura que debería resistir estos eventos. "No basta con alertas y recomendaciones oficiales; necesitamos que la Alcaldía y los mandatarios municipales verifiquen y publiquen el estado real de nuestros edificios y viviendas", reclama Luis Gómez, líder comunal de Floridablanca.
"La gente tiene miedo, en varios barrios sentimos que las construcciones no están preparadas. Ese temblor fue una llamada urgente para que las autoridades hagan su tarea y no esperen a una tragedia para actuar"
— Luis Gómez, líder comunal de Floridablanca
La Unidad Municipal de Gestión del Riesgo ha anunciado inspecciones en infraestructuras estratégicas, pero vecinos y académicos cuestionan la profundidad y transparencia de estas revisiones. Según el Dr. Carlos Ramírez, profesor de ingeniería sísmica en la UIS, esta región demanda un plan integral y público de prevención: "Solo con políticas claras y supervisión permanente se puede mitigar el impacto de estos fenómenos recurrentes".
Datos oficiales contrastados con realidad
El Servicio Geológico Colombiano confirma la magnitud y epicentro del sismo, mientras la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo reporta ausencia de daños mayores. Sin embargo, la sensación ciudadana relata inquietud y daños menores no reportados formalmente. A la vez, existen cuestionamientos sobre la resiliencia real de la infraestructura local, especialmente en barrios antiguos.
Propuestas desde academia y comunidad
Expertos de la Universidad Industrial de Santander proponen implementar medidas como:
- Protocolos obligatorios de revisión estructural anual para edificaciones públicas y privadas
- Simulacros comunitarios periódicos con participación activa de ciudadanos y Juntas de Acción Comunal
- Creación de una plataforma digital pública para reportar y seguir el estado de las infraestructuras
El colectivo vecinal de Piedecuesta exige asimismo participación en los procesos de vigilancia y decisiones, reiterando la necesidad de un plan metropolitano coordinado y transparente que garantice la seguridad colectiva.
¿Están Bucaramanga y el área metropolitana realmente preparadas para enfrentar un sismo de mayor magnitud? La respuesta aún no está clara, y la comunidad exige mayor transparencia, rendición de cuentas y acciones concretas para evitar tragedias anunciadas.
Contexto adicional: La región del Nido Sísmico de Bucaramanga es ampliamente reconocida por su alta actividad sísmica. A pesar de esto, informes ciudadanos y académicos señalan deficiencias en la gestión local para la prevención y control. Hasta ahora, las autoridades han realizado sólo inspecciones parciales sin presentar planes concretos.
Fuentes consultadas: Testimonios de habitantes de Bucaramanga, líderes comunales de Floridablanca y Piedecuesta, expertos en ingeniería sísmica de la UIS, reportes del Servicio Geológico Colombiano y Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo.