Cúcuta y área metropolitana entre la violencia diaria y la ausencia estatal efectiva tras atentados del ELN
Dos policías muertos y dos heridos en Cúcuta evidencian la inseguridad creciente y el temor en los barrios aledaños
CÚCUTA — Habitantes del barrio Anillo Vial Oriental, en el área metropolitana de Cúcuta, viven atemorizados tras el doble atentado ocurrido la semana pasada, que dejó dos policías muertos y dos más heridos. "Estamos cansados de la violencia que azota nuestras calles y de la inacción de las autoridades", denunció Sandra Gómez, residente de la zona, quien manifiesta que la explosión “afectó la vía y dejó sin luz a varios sectores, generando pánico entre niños y adultos mayores”.
Desde 2018 el Eln ha incrementado su presencia en Norte de Santander y, en especial, en Cúcuta y municipios del área metropolitana como Villa del Rosario y El Zulia. A pesar de promesas de paz y diálogo por parte del gobierno nacional, la violencia persiste y impacta la seguridad cotidiana de los ciudadanos.
La Policía Metropolitana de Cúcuta asegura que estos ataques son retaliaciones a ofensivas contra estructuras criminales del Eln. Sin embargo, no se explican las razones de la creciente percepción de inseguridad y la falta de protección para comunidades afectadas, que han denunciado en múltiples ocasiones la insuficiencia de medidas preventivas.
"No podemos seguir así, tenemos miedo de salir a la calle, y ni la policía nos da garantías", denunció Carlos Rincón, comerciante del barrio Villa del Rosario, donde ocurrió el ataque al CAI, apuntando a la falta de controles efectivos contra grupos armados.
"¿Cuántas veces más deben morir policías o civiles para que se tomen medidas reales? Este daño a la comunidad no puede seguir siendo la moneda de cambio de una guerra sin fin"
— Patricia Vásquez, líder comunitaria de El Zulia
Concejales de oposición de Cúcuta y líderes sociales han criticado la ausencia de políticas locales integrales que conecten con las acciones nacionales. Según un informe de la Veeduría Ciudadana Independiente, los recursos asignados a seguridad en el departamento son insuficientes y carecen de seguimiento efectivo.
Un estudio de la Universidad de Santander (UIS) destaca que la inseguridad en Cúcuta y municipios aledaños ha aumentado un 25% en los últimos dos años, contrario a los discursos oficiales que hablan de "avance en el control territorial". Los cronogramas de seguridad no han sido socializados con la comunidad ni están disponibles para el escrutinio público.
Propuestas desde la academia y la comunidad
Expertos en seguridad y paz de la UIS proponen un enfoque integral que incluya participación ciudadana en vigilancia, inversión en programas sociales para jóvenes en riesgo y una estrategia binacional con Venezuela para la reducción de grupos armados ilegales.
- Implementar mesas territoriales permanentes que involucren a barrios vulnerables de Cúcuta, Villa del Rosario y El Zulia
- Fortalecer el trabajo conjunto con comunidades para denuncias tempranas y prevención
- Adoptar experiencias exitosas de municipios fronterizos que han logrado reducción de violencia mediante trabajo coordinado con autoridades y ONG independientes
La comunidad metropolitana exige claridad en los planes de seguridad y participación real en el diseño e implementación de estrategias para que la violencia no siga marcando su día a día.
¿Volverá la administración local y nacional a relegar a Cúcuta y su área metropolitana a ser escenario constante de violencia y desprotección? La presión social crece y el clamor es por resultados concretos, no más anuncios ni largas esperas.
Contexto adicional: El Eln mantiene operativos en al menos 231 municipios en Colombia, con fuerte presencia en Norte de Santander. Los diálogos de paz con el gobierno nacional se encuentran actualmente estancados desde el primer semestre de 2025.
Fuentes consultadas: Habitantes afectados, líderes sociales de Cúcuta, veedurías ciudadanas, Universidad Industrial de Santander (UIS), concejales de oposición de Cúcuta, Policía Metropolitana de Cúcuta.