Cúcuta y área metropolitana: doble ataque del ELN deja muertos y heridos, ciudadanía demanda seguridad real
Violencia del ELN en Cúcuta y área metropolitana aumenta temor y exige acciones concretas del Estado
CÚCUTA — Familiares y vecinos de los policías Franklin Guerrero y Jairo Holguín, asesinados en un atentado con explosivos en la vía Anillo Vial Oriental, claman por seguridad real. "No es solo una estadística para nosotros, es la pérdida de amigos y protectores que dejaban sus familias para cuidar nuestra ciudad", dice Claudia Rojas, residente de Villa del Rosario, municipio del área metropolitana que también sufrió un ataque contra un CAI.
Este doble atentado, ocurrido el pasado domingo, no solo causó la muerte de dos uniformados y heridas a otros dos en la zona metropolitana, sino que también evidenció la persistente amenaza que representa el ELN, guerrilla con fuerte presencia en Norte de Santander. Las autoridades aseguran que estas acciones son retaliaciones por operaciones oficiales recientes, pero la comunidad denuncia la ausencia de medidas efectivas para proteger a la población.
La Policía Metropolitana de Cúcuta afirma en su comunicado que "estas acciones criminales son resultado de una retaliación directa y premeditada del ELN". El secretario de seguridad local, sin embargo, no ha respondido hasta ahora a los reclamos públicos sobre los aumentos constantes de ataques en la región.
Para los habitantes de la zona, la realidad dista de la versión oficial. "Tenemos miedo de que estas tragedias se conviertan en la norma, nadie se siente seguro transitando por las vías o en sus barrios", comenta José Martínez, comerciante del barrio Cabecera, Cúcuta.
"Ya no somos solo testigos, somos víctimas de un conflicto que el Estado no logra controlar. Exigimos presencia real, no solo palabras vacías"
— Ana Gómez, líder comunitaria en Villa del Rosario
El concejal opositor Juan Camilo Ramírez cuestiona la falta de respuestas coordinadas entre gobernaciones y entidades nacionales, y denuncia que la retórica presidencial sobre los diálogos de paz con el ELN no se traduce en seguridad palpable para Cúcuta y municipios aledaños.
El balance oficial muestra un incremento en los ataques del ELN en la región, pero las cifras sobre captura de responsables o medidas preventivas son escasas y poco claras, lo que genera desconfianza en la comunidad y expertos en seguridad.
Soluciones propuestas por expertos y comunidades
Expertos del Centro de Estudios de Seguridad de la Universidad Industrial de Santander (UIS) recomiendan implementar patrullajes conjuntos con mayor presencia comunitaria y tecnología de monitoreo en puntos estratégicos, además de estrategias de acercamiento social para reducir reclutamiento guerrillero.
- Instalación de cámaras de seguridad con monitoreo permanente avalado por veedurías ciudadanas.
- Programas sociales focalizados para jóvenes en riesgo en barrios de Cúcuta y área metropolitana.
- Fortalecimiento de la coordinación interinstitucional entre Policía, Ejército y alcaldías municipales para respuestas rápidas y coordinadas.
La comunidad exige que estas propuestas no se queden en documentos y que el gobierno local responda con cronogramas claros y mecanismos de rendición de cuentas efectivos.
¿Cuándo dejará Cúcuta y su área metropolitana de ser foco de ataques violentos? Vecinos y familiares exigen que la seguridad deje de ser un discurso y se convierta en acciones reales y verificables.
Contexto adicional: El ELN mantiene presencia en al menos 231 municipios del país, con fuertes bastiones en Norte de Santander y Chocó. Los diálogos de paz están estancados desde hace un año tras varias acciones violentas atribuidas a esta guerrilla. La región metropolitana de Cúcuta sigue siendo epicentro de enfrentamientos y atentados.
Fuentes consultadas: Familiares de policías afectados, líderes comunitarios de Cúcuta y Villa del Rosario, concejales de oposición, expertos en seguridad UIS, Policía Metropolitana de Cúcuta.