Cúcuta vive temor y desprotección tras atentados y hostigamiento del ELN: ¿dónde está la seguridad?
Atentados recientes evidencian crisis de seguridad y ausencia de protección en Cúcuta y su área metropolitana
CÚCUTA — En la vía Anillo Vial Oriental, vecinos del sector y usuarios denunciaron el temor constante que viven tras el atentado que cobró la vida de dos policías y dejó dos heridos. Habitantes de Villa del Rosario y El Zulia, municipios del área metropolitana, exigen respuestas claras y acciones concretas para enfrentar la creciente ola de violencia atribuido al ELN.
Los recientes ataques, según las autoridades, son obra del Ejército de Liberación Nacional (ELN), que mantiene una presencia creciente en Norte de Santander. Sin embargo, esta realidad refleja la persistente crisis de seguridad y la aparente ineficacia de los operativos policiales y estatales para proteger a la ciudadanía.
La Policía Metropolitana de Cúcuta aseguró que estos hechos son retaliaciones a sus operativos contra el ELN, y prometen mayores intervenciones. No obstante, hasta ahora no se han detallado planes concretos que garanticen la seguridad real de los barrios en riesgo.
“Aquí vivimos con miedo. No hay una estrategia clara y efectiva. Los ataques son constantes y las autoridades solo hablan pero no actúan”, dice un residente del sector El Zulia que prefirió mantener su nombre en reserva por seguridad.
“Cuando pasan estas tragedias no solo perdemos a los policías sino que pierde toda la comunidad. Queremos mayor presencia y una estrategia real que integre a la ciudadanía en la prevención.”
— Comandante retirado, área metropolitana de Cúcuta
Expertos en seguridad y líderes sociales cuestionan la falta de un plan integral que incluya prevención, diálogo comunitario y control efectivo del ELN. Desde la academia, consideran que mantener solo operativos militares es insuficiente y que se requieren políticas de paz con enfoque local y participación ciudadana.
Según reportes locales, en los últimos meses han aumentado los hechos violentos atribuidos al ELN en el área metropolitana de Cúcuta, con un crecimiento del 25% en ataques contra infraestructura pública y personal de policía. Sin embargo, no se transparentan datos claros de operativos exitosos ni de desmantelamiento efectivo de estas estructuras.
Soluciones propuestas desde expertos independientes y experiencias internacionales
Analistas sugieren fortalecer la participación comunitaria mediante la conformación de veedurías ciudadanas que acompañen la vigilancia y denuncia, junto con programas de reconciliación y prevención del reclutamiento forzado para jóvenes en zonas vulnerables. Además, proponen implementar estrategias de inteligencia social y territorial como las usadas en Medellín, que lograron reducir los ataques de grupos armados ilegales.
- Fortalecimiento de veedurías y vigilancia comunitaria con apoyo de ONG's especializadas.
- Programas de reconciliación y prevención de violencia con enfoque territorial basado en experiencias exitosas de ciudades colombianas.
- Creación de espacios de diálogo entre comunidad, fuerzas de seguridad y autoridades locales para diseñar rutas de protección real y monitoreo permanente.
Desde la sociedad civil y líderes barriales en Cúcuta y municipios vecinos, exigen que la Alcaldía y la Gobernación de Norte de Santander rindan cuentas claras sobre los planes y avances concretos contra la violencia, y que se desplieguen acciones verificables y sostenibles.
¿Volverá la inseguridad a profundizarse en Cúcuta y su área metropolitana sin que las autoridades rindan cuentas? La comunidad exige transparencia, diálogo real y estrategias visibles que garanticen su seguridad y bienestar.
Contexto adicional: ELN mantiene presencia en 231 municipios del país, con puntos críticos en Norte de Santander. Diálogos de paz con el gobierno fueron interrumpidos en 2025 tras aumento de ataques en zonas fronterizas. En Cúcuta, ataques recientes evidencian la crisis de seguridad y la desprotección ciudadana.
Fuentes consultadas: Habitantes afectados, comunidad de Villa del Rosario y El Zulia, comandante retirado y expertos en seguridad de universidades locales, líderes sociales, y reportes de la Policía Metropolitana de Cúcuta.