Cúcuta en alerta: doble ataque del ELN deja muertos y heridos, vecinos exigen seguridad real
Atentados recientes evidencian falta de protección efectiva en zona metropolitana de Cúcuta
CÚCUTA — "Ya no sabemos cómo salir de la casa sin miedo", confiesa Ana López, residente del barrio 7 de Agosto en Villa del Rosario. Los recientes ataques violentos que han dejado dos policías muertos y otros dos heridos han sembrado temor entre los habitantes, quienes reclaman acciones reales y efectivas para garantizar su seguridad en una región cansada de la violencia.
La violencia en el área metropolitana de Cúcuta se recrudece con dos ataques violentos atribuidos al ELN en menos de 24 horas. El primero, un atentado con explosivos que cobró la vida de los intendente Franklin Guerrero y subteniente Jairo Holguín en la vía Anillo Vial Oriental, y el segundo, un ataque armado al CAI de Villa del Rosario que dejó dos policías heridos.
Las autoridades aseguran que estos hechos son retaliaciones del ELN frente a operaciones en su contra, pero la comunidad local se pregunta qué ha hecho realmente el Estado para proteger a quienes habitan en zonas constantemente afectadas por estos grupos.
Vecinos y líderes sociales critican la falta de presencia y efectividad de la fuerza pública en sus barrios. Según testimonios, el miedo ha crecido y la sensación de abandono es palpable.
"Vivimos con el miedo de que la próxima explosión nos toque a nosotros o a nuestros hijos. No basta con que maten a policías, nosotros estamos en el medio y también somos víctimas"
— Carlos Ramírez, líder comunitario de Villa del Rosario
Expertos en seguridad consultados por Voz Oriente critican la estrategia militarista y exigen un enfoque integral que incluya inversión social, presencia continua y diálogo con las comunidades.
La Policía Metropolitana de Cúcuta confirma que los eventos violentos corresponden a retaliaciones directas del ELN, guerrilla con fuerte presencia en Norte de Santander. Sin embargo, el historial de incumplimientos en materia de seguridad ciudadana genera desconfianza en los anuncios oficiales.
Fiscalización de los hechos y cumplimiento presupuestal
El presupuesto asignado por la Alcaldía y el Gobierno Nacional para seguridad en la región no demuestra mejoras sustanciales en indicadores de violencia. Organizaciones civiles que hacen veeduría denuncian falta de transparencia y ausencia de mecanismos de control ciudadano en la ejecución de recursos.
Propuestas de solución desde la sociedad civil y academia
Expertos de la Universidad Industrial de Santander y organizaciones de derechos humanos proponen:
- Fortalecer la inteligencia y presencia policial de manera permanente en barrios afectados, con veedurías ciudadanas activas.
- Implementar programas de prevención y convivencia social con participación comunitaria.
- Establecer mesas de diálogo inclusivas entre autoridades, comunidades y sectores sociales para desescalar conflictos.
La comunidad exige a las autoridades locales y nacionales una rendición de cuentas clara y mecanismos verificables de prevención y respuesta. Para muchos, seguir negociando con grupos armados sin garantías concretas profundiza la inseguridad.
¿Podrá la Policía Metropolitana de Cúcuta y el Gobierno Nacional dejar de responder con discursos para finalmente ofrecer resultados que garanticen la tranquilidad de sus ciudadanos?
Contexto adicional: El ELN tiene creciente presencia en Norte de Santander y mantiene un conflicto activo que impacta la seguridad del área metropolitana de Cúcuta. Los diálogos de paz han estado paralizados desde 2024 y la violencia persiste.
Fuentes consultadas: Líderes comunitarios de Villa del Rosario y Cúcuta, expertos en seguridad de la UIS, organizaciones civiles de veeduría, información oficial de Policía Metropolitana de Cúcuta.