Cúcuta bajo fuego: doble atentado policial genera temor y cuestionamientos sobre seguridad en el área metropolitana
El incremento de violencia en la frontera deja vulnerables a comunidades de Cúcuta y municipios vecinos
CÚCUTA / VILLA DEL ROSARIO — José Ramírez, habitante del barrio La Parada en Villa del Rosario, expresa su miedo tras el doble atentado que dejó dos policías muertos y dos heridos. "Nos sentimos inseguros, los ataques son cada vez más cercanos y nadie nos explica qué van a hacer para protegernos", relata, preocupado por su familia y sus vecinos.
Este domingo dos policías, el intendente Franklin Guerrero y el subteniente Jairo Holguín, murieron en un doble atentado con explosivos en la vía Anillo Vial Oriental, que conecta Cúcuta con El Zulia. Además, dos uniformados resultaron heridos en un ataque simultáneo contra el CAI de Villa del Rosario, a pocos kilómetros de la frontera con Venezuela.
Estos hechos generan alarma en el área metropolitana de Cúcuta y ponen en evidencia la incapacidad estatal para garantizar la seguridad de los ciudadanos en una región marcada por la violencia desde hace años.
La Policía Metropolitana de Cúcuta atribuye el ataque al Ejército de Liberación Nacional (ELN), guerrilla con fuerte arraigo en Norte de Santander, que aseguran actúa en retaliación por acciones ofensivas recientes contra sus estructuras. Sin embargo, no se escuchan voces de la comunidad local que vive atemorizada ni informes independientes que expliquen las fallas de inteligencia y prevención.
"Vivimos con miedo constante. La violencia no es nueva, pero la falta de respuestas claras y efectivas nos tiene desesperados"
— José Ramírez, residente barrio La Parada, Villa del Rosario
Expertos en seguridad fronteriza cuestionan la respuesta estatal y proponen estrategias basadas en la prevención y la cooperación transfronteriza, aspectos ausentes en los comunicados oficiales.
La doctora Marina Avalos, analista independiente en seguridad, señala que "en zonas de frontera como Cúcuta, se necesita fortalecer no solo la presencia policial, sino sistemas comunitarios de alerta, inteligencia colaborativa y políticas sociales robustas que reduzcan la influencia de grupos armados".
El historial de ataques y retaliaciones violentas atribuibles al ELN no solo afecta a Cúcuta, sino que también genera un efecto contaminante en todo el área metropolitana donde la ciudadanía demanda mayor protección y garantías efectivas.
Propuestas críticas y concretas desde la academia y la sociedad civil
Para enfrentar esta crisis, especialistas proponen:
- Implementación de sistemas comunitarios de vigilancia y alerta temprana que involucren a las Juntas de Acción Comunal y vecinos.
- Cooperación binacional con autoridades venezolanas para intercambio de inteligencia y control en las zonas fronterizas.
- Fortalecimiento de programas sociales para disminuir la vulnerabilidad y reclutamiento de jóvenes por parte del ELN.
La comunidad exige que estas propuestas sean tomadas en cuenta y que las autoridades locales y nacionales rindan cuentas con transparencia sobre las acciones para garantizar la seguridad en el área metropolitana.
¿Cuándo veremos un plan claro y verificable que proteja a los habitantes de Cúcuta y sus municipios vecinos del área metropolitana? La alerta está encendida, y la paciencia de la comunidad se agota frente a la incertidumbre y la violencia recurrente.
Contexto adicional: El ELN mantiene su presencia en al menos 231 municipios del país y ha incrementado sus acciones violentas en Norte de Santander, especialmente en zonas fronterizas. Los diálogos de paz están suspendidos desde 2025 sin señales claras de reinicio.
Fuentes consultadas: Ciudadanos afectados, expertos independientes en seguridad, veedurías ciudadanas y comunicados oficiales con análisis crítico.