Cúcuta bajo ataque: doble atentado policial desata miedo y cuestiona gestión de seguridad en el área metropolitana
Atentado con explosivos en Cúcuta evidencia la fragilidad de la seguridad y el miedo latente en población civil
CÚCUTA — María Gómez, quien vive en el barrio El Callejón al sur de Cúcuta, relata con miedo que las explosiones del pasado domingo en la vía Anillo Vial Oriental la dejaron sin dormir. "Nos despertó la fuerte explosión y desde entonces no salimos de miedo. ¿Hasta cuándo dejarán nuestras familias expuestas a esta violencia?", cuestiona esta habitante cercana al lugar de los ataques.
El doble atentado ocurrido en Cúcuta que dejó dos policías muertos y otros dos heridos evidencia una preocupante escalada de violencia en el área metropolitana. Estas acciones atribuidas a la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (Eln) no solo afectan la seguridad de los uniformados, sino que también siembran terror entre las comunidades de Cúcuta, El Zulia y Villa del Rosario.
La Policía Metropolitana de Cúcuta afirma que estos ataques son una retaliación directa del Eln frente a operaciones recientes contra sus estructuras, pero esta versión oficial ha mostrado una eficacia limitada para evitar que estos hechos se repitan y protejan a la ciudadanía civil, que sigue siendo la principal víctima.
En contraste, vecinos y comerciantes de sectores como El Callejón y el centro de Cúcuta reclaman más presencia policial efectiva y mejores estrategias de prevención. "No puede ser que nos maten policías y nosotros sigamos esperando en la frontera del miedo y la inseguridad", denuncia Juan Carlos Herrera, comerciante local.
"Estas explosiones nos recuerdan que el conflicto armado sigue vivo en nuestra ciudad y que el Estado no ha garantizado nuestra seguridad ni la estabilidad social necesaria."
— Ana María Torres, líder comunitaria de El Callejón
Concejales de oposición en Cúcuta y expertos en seguridad regional coinciden en que las estrategias adoptadas por las autoridades han sido insuficientes y demandan una revisión profunda. Por ejemplo, el analista Juan Pablo Suárez advierte que "la falta de un plan territorial integrado y recursos adecuados para la seguridad permite que grupos armados se fortalezcan en la frontera, afectando directamente a Bucaramanga y su área metropolitana también".
Según datos oficiales del Ministerio de Defensa, el Eln continúa presente en más de 20 municipios de Norte de Santander, con un aumento en actos terroristas desde la suspensión de los diálogos de paz en 2025. La baja ejecución de proyectos de seguridad en la región se refleja en reportes donde solo un 60% de los recursos asignados a programas de prevención ha sido ejecutado efectivamente en los últimos dos años.
Por una seguridad ciudadana integral y participativa
Expertos en seguridad de la Universidad Industrial de Santander proponen tres medidas urgentes para mitigar el impacto de estas acciones violentas:
- Implementar una estrategia coordinada de inteligencia territorial que involucre a la comunidad y autoridades locales para anticipar ataques.
- Fortalecer la presencia policial comunitaria con capacitaciones y apoyo tecnológico para mejorar tiempo de respuesta y prevención.
- Crear espacios de diálogo abiertos con líderes sociales y autoridades regionales para construir confianza y resiliencia social contra la violencia.
Adicionalmente, la Junta de Acción Comunal de El Callejón ha exigido que se habiliten canales de comunicación directa con la Policía Metropolitana, para que las alertas ciudadanas tengan respuesta inmediata y se generen reportes públicos de seguimiento.
¿Cuándo dejarán las autoridades de solo reaccionar tras los hechos y comenzarán a prevenir efectivamente estos ataques que ponen en riesgo a toda el área metropolitana? La ciudadanía exige un plan concreto con cronogramas, veeduría ciudadana real y resultados medibles.
Contexto adicional: Desde la ruptura de los diálogos de paz entre el Gobierno y el Eln en 2025, los ataques violentos en Norte de Santander y áreas limítrofes han aumentado, afectando la estabilidad de Cúcuta y municipios como El Zulia y Villa del Rosario. La ejecución presupuestal de programas de seguridad en la región ha sido menor al 60%, según datos oficiales.
Fuentes consultadas: Vecinos y líderes comunitarios de Cúcuta, comerciantes, concejales de oposición, expertos en seguridad de la UIS, Policía Metropolitana de Cúcuta.