Crimen y temor en Cúcuta: ataque explosivo y hostigamiento policial revelan fracaso en seguridad regional
Atentados en Cúcuta revelan escalada de violencia que afecta también al área metropolitana de Bucaramanga
CÚCUTA — Jorge Ramírez, comerciante del barrio El Rodeo en Cúcuta, relata cómo el miedo se apodera de su comunidad desde los últimos ataques contra la policía. "Ya no podemos transitar con tranquilidad. Los niños y ancianos viven con miedo, esto no puede seguir así", dice mientras señala las calles donde hace días ocurrió la explosión que acabó con la vida de dos uniformados y dejó heridas a dos más.
Los hechos ocurridos en la vía Anillo Vial Oriental y en el CAI de Villa del Rosario en Cúcuta vuelven a evidenciar la gravedad de la inseguridad en la región fronteriza. En un doble ataque con explosivos y hostigamiento armado, dos policías murieron y otros dos resultaron heridos, generando temor y afectaciones a la población civil, incluyendo cortes de electricidad y daños en la infraestructura vial.
La Policía Metropolitana de Cúcuta atribuye estos actos al Ejército de Liberación Nacional (ELN), señalando que serían retaliaciones a operaciones militares recientes. Sin embargo, para los habitantes la explicación oficial no calma las preocupaciones ni responde por las consecuencias que enfrentan a diario. "No queremos solo saber quién dijo qué; exigimos protección efectiva y presencia real en los barrios", reclama Luz Dary Mejía, líder comunitaria del municipio.
"Estos ataques nos muestran la fragilidad de seguridad en nuestra ciudad, no solo para los policías sino para toda la comunidad que vive asediada por la violencia constante"
— Luz Dary Mejía, líder comunitaria Villa del Rosario
El presidente Gustavo Petro ha reiterado su llamado al ELN para retomar las negociaciones de paz interrumpidas desde hace más de un año, aunque hasta la fecha no se han dado avances significativos. La militarización y los enfrentamientos siguen escalando en el territorio, exponiendo aún más a las comunidades del área metropolitana de Norte de Santander y a municipios vecinos de Santander como Bucaramanga, Floridablanca y Girón, donde el aumento del flujo ilegal y la violencia fronteriza genera preocupación constante.
Expertos en seguridad de la Universidad Industrial de Santander (UIS) advierten que esta situación demanda un enfoque integral que combine fortalecimiento de la presencia estatal con participación comunitaria activa para mitigar el riesgo y generar confianza. Sugieren implementar modelos de vigilancia colaborativa, como los adoptados en municipios fronterizos de México y Colombia que lograron reducir hechos violentos mediante programas de «vecinos vigilantes» y mayor articulación entre autoridades locales y fuerzas nacionales.
- Fortalecer la coordinación entre Policía Metropolitana de Cúcuta y cuerpos de seguridad en Bucaramanga y municipios vecinos
- Promover la creación de redes comunitarias de vigilancia y denuncia que involucren a Juntas de Acción Comunal y ciudadanos
- Ampliar programas de apoyo psicológico y legal para víctimas de violencia y sus familias en la región
Acciones como estas deben ser acompañadas de transparencia y rendición de cuentas clara por parte de las autoridades, con reportes periódicos accesibles para la comunidad que permitan validar avances. Sin estos mecanismos, la crisis de seguridad seguirá profundizándose y extendiéndose desde la frontera hacia el área metropolitana de Bucaramanga.
¿Podrá el gobierno departamental y municipal coordinar una estrategia que integre control efectivo, apoyo a víctimas y diálogo para la paz, o seguirá el área en el ciclo de violencia y miedo sin soluciones reales? La comunidad de Norte de Santander y su entorno están a la espera de respuestas y hechos concretos.
Contexto adicional: A pesar de los diálogos de paz iniciados en noviembre de 2022 con el ELN, las conversaciones han sido suspendidas múltiples veces debido a actos violentos en Catatumbo y la frontera con Venezuela. Según Insight Crime, la guerrilla tiene fuerte presencia en al menos 231 municipios, incluyendo Norte de Santander, lo que genera un impacto estructural en la seguridad regional.
Fuentes consultadas: Líderes comunitarios de Cúcuta y Villa del Rosario, expertos de la UIS, veedurías ciudadanas, Policía Metropolitana de Cúcuta, voceros presidenciales.