Comuna Norte de Bucaramanga: vecinos cuestionan la solidaridad empresarial ante ausencia del Estado en Navidad
La entrega de regalos de Espumas Santander no oculta las necesidades sociales ignoradas por el gobierno local
BUCARAMANGA - COMUNA NORTE — "Agradecemos los regalos, pero seguimos esperando soluciones reales para el empleo, la educación y la seguridad", señala Doña Carmen, habitante del barrio San Gerardo, una de las comunas más afectadas por la ausencia del Estado en Bucaramanga. La tradicional entrega de más de 2.600 obsequios navideños por parte de Espumas Santander, que el próximo 23 de diciembre llegará nuevamente a esta zona, es celebrada con gratitud, pero también con cuestionamientos. Vecinos y líderes comunitarios advierten que la solidaridad empresarial no puede ni debe sustituir la responsabilidad pública.

La Comuna Norte de Bucaramanga, donde se concentra una población vulnerable que enfrenta déficit en servicios básicos, empleo y educación, recibe cada año la entrega de juguetes y obsequios por parte de Espumas Santander, empresa de la zona que desde hace 36 años mantiene esta tradición. Sin embargo, esta ayuda solidaria, por valiosa que sea, no sustituye la obligación del Estado de implementar políticas públicas sostenibles que atiendan las causas estructurales de la pobreza y la exclusión social.
Isnardo Guarín Gómez, presidente de Espumas Santander, afirma que la compañía dedica esta jornada a "expresar gratitud" hacia la comunidad que ha sido parte de su crecimiento. Pero vecinos consultados destacan que detrás de los obsequios persisten problemas cotidianos: falta de empleo formal, limitada oferta educativa y deficiencias en seguridad ciudadana, asuntos que el Estado no ha logrado resolver.
"Es un gesto bonito, pero no puede reemplazar la urgencia de políticas públicas que atiendan nuestras necesidades básicas. ¿Dónde están las autoridades municipales y departamentales?"
— Carlos Ramírez, líder comunitario del barrio El Palomar
Expertos en desarrollo social consultados por Voz Oriente indican que las iniciativas empresariales deben complementar, no sustituir, las responsabilidades estatales. La precariedad en el Norte de Bucaramanga evidencia la falta de programas integrales que proyecten empleo digno, educación de calidad y seguridad sostenida.
Fiscalización de la ausencia estatal
La Comuna Norte sigue siendo una de las zonas con mayores índices de pobreza multidimensional en Bucaramanga, según datos de la Secretaría de Planeación. A pesar de los anuncios oficiales, no se han visto avances significativos en indicadores de desarrollo social a largo plazo. Voceros de veedurías ciudadanas manifiestan la necesidad de planes con participación real de la comunidad, que superen la lógica de ayuda puntual y generen cambios estructurales.
Propuestas desde la sociedad civil y la academia
Especialistas de la Universidad Industrial de Santander recomiendan:
- Diseñar políticas públicas territoriales con enfoque participativo donde las juntas de acción comunal tengan voz directa.
- Implementar programas de capacitación para empleo sostenible con articulación entre sector público, privado y educativo.
- Establecer redes de seguridad ciudadana con organizaciones sociales para fortalecer la convivencia y la prevención del delito.
Por su parte, organizaciones sociales locales solicitan que la Alcaldía de Bucaramanga y la Gobernación de Santander rindan cuentas claras y públicas sobre sus planes y avances en estos temas para la Comuna Norte.
Mientras tanto, la entrega de regalos navideños de Espumas Santander será un acto de solidaridad bien recibido, pero insuficiente para cubrir las verdaderas necesidades de esta comunidad vulnerada.
¿Asumirá el Estado su compromiso con la Comuna Norte o continuará dejando en manos de la empresa privada lo que debe ser política pública?
Contexto adicional: La Comuna Norte de Bucaramanga presenta alta vulnerabilidad social con índices de pobreza que superan el 40% en algunas localidades. Las promesas públicas de mejora en empleo, educación y seguridad no se han traducido en resultados medibles desde 2020.
Fuentes consultadas: Líderes comunitarios, ciudadanos afectados, expertos de la UIS, veedurías ciudadanas. Voces empresariales incluidas solo para contraste. No se logró respuesta oficial.