Comuna Norte de Bucaramanga: tradición navideña de donaciones no oculta necesidades estructurales sin respuesta
Mientras Espumas Santander reparte regalos, vecinos del Norte exigen atención real a pobreza y empleo
BUCARAMANGA / COMUNA NORTE — "Este regalo es lindo, pero lo que necesitamos son oportunidades reales para nuestros hijos", expresa Yaneth Rojas, madre de dos niños del barrio Juan Atalaya, tras participar en la tradicional entrega de regalos de Espumas Santander. Más de 36 años de esta tradición navideña evidencian una realidad que no cambia: la Comuna Norte sigue siendo una zona golpeada por la falta de empleo formal, educación y seguridad.

Este año, Espumas Santander anunció la entrega de más de 2.600 regalos entre niños y vecinos en la Comuna Norte. Sin embargo, líderes comunitarios advierten que estas acciones, aunque valiosas a nivel simbólico, no sustituyen políticas públicas efectivas para resolver las causas profundas de la pobreza y el desempleo en el sector.
El presidente de Espumas Santander, Isnardo Guarín Gómez, asegura que la empresa contribuye con empleo local, educación y salud, enfatizando una labor social institucional. Sin embargo, no se aclara cuántos empleos formales se han generado ni el alcance real del apoyo a la educación y seguridad, ni cuál es el impacto medible en la calidad de vida de la comunidad.
Los vecinos, como la lideresa comunitaria Ana María Castro, cuestionan la dependencia de la caridad empresarial:
"Necesitamos soluciones estructurales, no regalos una vez al año. Que el Estado y los empresarios se comprometan a programas sostenibles que cambien la realidad del Norte", afirma.
Por su parte, expertos en desarrollo social de la Universidad Industrial de Santander señalan que la dinámica asistencialista, aunque necesaria en el corto plazo, puede generar dependencia y ocultar la urgencia de políticas públicas integrales enfocadas en empleo digno, seguridad y educación de calidad.
Fiscalización y exigencias ciudadanas
Movimientos sociales y veedurías locales demandan mayor transparencia en las acciones sociales del sector privado y una articulación clara con las autoridades municipales para impulsar proyectos que atiendan las problemáticas estructurales. La falta de datos públicos sobre impacto y seguimiento a las iniciativas sociales genera desconfianza en la comunidad.
Propuestas desde otras ciudades y la academia
- Diseño participativo de planes integrales de desarrollo local respaldados por la academia para atender formación laboral y emprendimiento.
- Implementación de programas de empleo juvenil sostenibles, basados en experiencias exitosas de ciudades como Medellín y Cali, que reducen la informalidad.
- Fortalecimiento de redes comunitarias de seguridad con participación ciudadana y apoyo institucional, como modelo probado en barrios vulnerables de Bogotá.
La comunidad exige que la tradición de solidaridad empresarial no oscurezca la responsabilidad del Estado y demás actores en atender de forma integral las necesidades del Norte de Bucaramanga.
¿Será que tras 36 años de donaciones navideñas llegará finalmente un compromiso real y sostenible con el desarrollo del Norte? Los vecinos están atentos y cada vez más exigentes.
Contexto adicional: La Comuna Norte de Bucaramanga enfrenta altos índices de informalidad laboral y limitaciones en acceso a educación y seguridad pública según informes recientes de la Alcaldía y universidades locales. Acciones empresariales como las de Espumas Santander son valiosas, pero insuficientes sin políticas integrales y seguimiento ciudadano.
Fuentes consultadas: Líderes comunitarios, expertos de la UIS en desarrollo social, veedurías ciudadanas y publicaciones oficiales municipales.