Comfenalco Santander: usuarios y expertos exigen transparencia más que certificaciones
Certificaciones de calidad celebradas por Comfenalco contrastan con quejas de afiliados y dudas sobre eficacia real
BUCARAMANGA — María Gómez, afiliada de Comfenalco Santander en Floridablanca, cuestiona: "Recibimos discursos sobre calidad, pero cuando necesito acceder a servicios de salud o formación para empleo, la atención es lenta y con trabas. ¿Dónde está esa certificación para nosotros?". Usuarios en varios municipios del área metropolitana reportan dificultades similares desde hace años.

Comfenalco Santander celebró la renovación de su certificación ISO 9001:2015 para su Sistema de Gestión de Calidad, un logro que presenta como un hito institucional desde 2007, y además la certificación NTC 5555:2011 para su sistema formativo. Sin embargo, estos anuncios oficiales no se acompañan de datos públicos verificables que demuestren mejoras reales en el servicio a afiliados que moran en Bucaramanga, Floridablanca, Girón y Piedecuesta.
La entidad asegura que mantiene altos estándares y mejora continua, pero usuarios como María Gómez y otros afiliados señalan que la oferta educativa y los servicios laborales presentan largas listas de espera, poca actualización en programas y falta de acompañamiento efectivo, especialmente para poblaciones vulnerables del área metropolitana.
"Mientras Comfenalco presume certificaciones, nosotros enfrentamos trámites engorrosos, citas retrasadas y cursos que no responden a la realidad del mercado laboral local"
— José Martínez, joven beneficiario de formación en Girón
Por su parte, expertos independientes y académicos de la Universidad Industrial de Santander confirman que la certificación ISO se enfoca en procesos internos, pero no garantiza eficacia en impacto social o atención directa a los usuarios. El consultor en gestión pública, Pablo Torres, advierte que sin transparencia real y evaluación externa, estas certificaciones pueden ser meros sellos sin control ciudadano.
Revisando los informes anteriores, se encuentra que a pesar de las renovaciones constantes de certificaciones, varias actividades de formación para el trabajo presentaron baja cobertura en sectores populares de Bucaramanga y sus municipios vecinos durante los últimos tres años, y no hay reportes públicos claros sobre acciones correctivas.
Propuestas desde la academia y la sociedad civil
Expertos de la UIS y organizaciones locales proponen que Comfenalco Santander abra sus sistemas de evaluación y medición de impacto a entes ciudadanos independientes y permita auditorías sociales periódicas. Además sugieren que se fortalezca la articulación con las necesidades reales del mercado laboral bumangués mediante mesas de diálogo con Juntas de Acción Comunal y gremios locales.
- Creación de observatorios ciudadanos para seguimiento a programas y servicios.
- Implementación de indicadores claros de impacto social y empleabilidad, publicados trimestralmente.
- Desarrollo de programas formativos flexibilizados y accesibles para las zonas rurales y urbanas vulnerables.
La comunidad en los municipios de Bucaramanga y alrededores exige que las certificaciones se traduzcan en mejoras tangibles y verificables, y no en publicidad institucional sin consecuencias ni control exterior.
¿Está Comfenalco Santander dispuesto a abrirse a la fiscalización ciudadana real o continuará limitándose a renovar sellos sin cambiar la experiencia de sus afiliados?
Contexto adicional: Aunque Comfenalco cuenta con certificaciones desde 2007 y 2013, la falta de publicaciones independientes sobre desempeño, quejas frecuentes y largos tiempos de espera entre afiliados indican la necesidad de una gestión más transparente y participativa.
Fuentes consultadas: Usuarios afiliados en Floridablanca, Girón y Bucaramanga; expertos en gestión pública UIS; académicos de formación para el trabajo; observatorios ciudadanos locales; comunicados oficiales de Comfenalco Santander.