Catatumbo y Bucaramanga: once secuestrados liberados, pero la violencia persiste y vecinos exigen garantías

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Catatumbo y Bucaramanga: once secuestrados liberados, pero la violencia persiste y vecinos exigen garantías

La liberación no frena ola de secuestros, desapariciones y asesinatos en la región del Catatumbo cerca a Bucaramanga

NORTE DE SANTANDER/BUCARAMANGA — José Ángel, habitante de Tibú, no entiende cómo, después de casi once meses de cautiverio, once personas fueron liberadas, pero la violencia y el temor persisten en su municipio y el área metropolitana de Bucaramanga. "Estas liberaciones son puntuales, seguimos en zozobra con más secuestros y desapariciones. ¿Cuándo habrá garantías reales para nuestras familias?", reclama con dolor.

Personas caminando en zona rural del Catatumbo bajo amenaza de grupos armados
La región del Catatumbo, entre Tibú y El Tarra, bajo control de grupos armados ilegales que mantienen a la comunidad en riesgo constante. Foto: Comunidad regional

Tras diez meses y dieciséis días de secuestro por parte del ELN, once personas (nueve hombres y dos mujeres de Tibú y El Tarra) fueron entregadas a una comisión humanitaria que incluye a la Cruz Roja Internacional, la Iglesia Católica, la ONU y la Defensoría del Pueblo. Pese a la liberación, la comunidad denuncia que la violencia no cede.

El obispo de la Diócesis de Tibú, monseñor Israel Bravo, confirmó que los liberados llegaron en buen estado y se reunieron con sus familias. Sin embargo, entre ellos hay un firmante del Acuerdo de Paz que, pese a este acto humanitario, enfrenta y denuncia una ola creciente de victimizaciones.

Olguín Mayorga, vocero de las víctimas en Norte de Santander, advierte que los grupos armados mantienen el control territorial en sectores rurales y su presencia impacta directamente la seguridad ciudadana de toda la región, incluyendo municipios aledaños como Bucaramanga y su área metropolitana.

"Vivimos con miedo constante, los secuestros y desapariciones no paran. Entendemos la liberación, pero necesitamos presencia real del Estado y garantías que no llegan"

— María González, líder comunitaria del Catatumbo

Los reportes oficiales confirman más de diez desapariciones en la última semana solo en Tibú, atribuidas a grupos como ELN y disidencias de las FARC. La Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN) reporta que en 2025 seis excombatientes firmantes de paz han sido asesinados y otros seis permanecen desaparecidos en la región.

En contraste con los datos oficiales de la misión humanitaria, el diagnóstico independiente demuestra que la violencia armada y la impunidad son estructurales en el Catatumbo. La falta de acceso pleno para organizaciones humanitarias limita la atención a las comunidades afectadas por este ciclo de violencia.

Expertos en seguridad de la Universidad Industrial de Santander (UIS) señalan que la persistencia del control territorial por grupos armados en zonas rurales es la raíz del incremento de secuestros y violencia en el Catatumbo y municipios afectados del área metropolitana de Bucaramanga.

El politólogo Juan Camilo Herrera afirma que "sin presencia efectiva y sostenida del Estado, con controles claros y apoyo social, la violencia seguirá desplazándose y afectando a más comunidades alrededor de Bucaramanga".

Propuestas desde la sociedad civil y expertos independientes

En respuesta a la crisis de seguridad, organizaciones no gubernamentales y líderes locales demandan:

  • Acceso pleno y sin condiciones de organismos humanitarios a la región para asistencia inmediata
  • Implementación de programas de protección y garantías para firmantes del Acuerdo de Paz en Santander y el área metropolitana
  • Creación de un sistema local de alerta temprana comunitaria coordinado con la Policía Metropolitana de Bucaramanga

Además, la academia propone fortalecer la presencia estatal con estrategias combinadas de protección social, inversión en desarrollo rural, y mecanismos de control comunitario para prevenir reclutamientos forzados y secuestros.

La comunidad afectada en Bucaramanga y municipios vecinos exige una rendición de cuentas clara y mecanismos públicos que permitan verificar avances reales y permanentes en seguridad, no solo anuncios de liberación aislados.


Contexto adicional: En este año, la región del Catatumbo ha registrado un incremento en secuestros, desapariciones y asesinatos de excombatientes firmantes de paz. La ARN verifica desplazamientos y confinamientos por la violencia. El área metropolitana de Bucaramanga también sufre las consecuencias de la inseguridad regional.

Fuentes consultadas: Líderes comunitarios y víctimas en Tibú y El Tarra, expertos de la UIS, veedurías ciudadanas, informes de la Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN), y organismos internacionales de derechos humanos.