Catatumbo: Liberación tras casi 11 meses de secuestro pero violencia sigue sin control; Santander exige seguridad real

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Catatumbo: Liberación tras casi 11 meses de secuestro pero violencia sigue sin control; Santander exige seguridad real

Secuestros y violencia obligan a miles a desplazarse; área metropolitana de Bucaramanga reclama atención urgente

BUCARAMANGA – TIBÚ — María Luisa Gómez, residente en Floridablanca, teme por la seguridad de sus familiares en el Catatumbo. "Nos alegra la liberación, pero sabemos que la violencia no para, y aquí en Santander el temor crece por las consecuencias de esos grupos armados", expresa. Once personas que estaban secuestradas desde enero por el ELN en la zona rural de Tibú y El Tarra fueron liberadas luego de casi 11 meses de cautiverio; sin embargo, las amenazas, desapariciones y asesinatos persisten en esta región limítrofe con nuestra área metropolitana.

Personas liberadas en el Catatumbo tras casi 11 meses de secuestro
Once personas llegaron liberadas tras casi 11 meses de secuestro en el Catatumbo, mientras la violencia y control territorial ilegal persisten. Foto: Fuente humanitaria.

La liberación se realizó gracias a una comisión humanitaria integrada por la Cruz Roja Internacional, la Iglesia Católica, la ONU y la Defensoría del Pueblo, que recibió a nueve hombres y dos mujeres residentes de Tibú y El Tarra. Sin embargo, este acto no soluciona el problema estructural: los grupos armados ilegales como el ELN y las disidencias de las FARC mantienen control sobre sectores rurales, generando un clima de inseguridad que afecta directamente a la región de Santander y su área metropolitana.

En lo que va del año, según reportes de la Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN) en Norte de Santander, seis excombatientes firmantes de paz han sido asesinados y otros seis permanecen desaparecidos, mientras que 223 firmantes se han desplazado y 19 continúan confinados por la violencia. Solo en la última semana, autoridades locales han contabilizado más de diez desapariciones en Tibú atribuidas principalmente al ELN y disidencias de las FARC.

"La inseguridad en el Catatumbo es una herida abierta que sentimos también en Bucaramanga y sus alrededores. Exigimos un plan de seguridad integral que incluya controles reales en la frontera rural para proteger a nuestras familias y evitar más desplazamientos"

— Alejandro Rincón, líder comunitario en Floridablanca

Voceros de las víctimas, organismos humanitarios y veedurías ciudadanas han alertado sobre la gravedad del control territorial ilegal y el impacto en la seguridad ciudadana. A pesar de los reiterados llamados, la respuesta estatal sigue siendo insuficiente frente a los patrones de violencia, secuestros y desapariciones que afectan directamente a sectores vulnerables en el Catatumbo y, por ende, al área metropolitana de Bucaramanga.

Según la Defensoría del Pueblo, el acceso a la región debe ser garantizado y facilitado para las organizaciones humanitarias, a fin de atender a las comunidades afectadas sin intermediaciones de grupos armados ilegales.

Soluciones desde la sociedad civil y expertos

El Instituto de Estudios Regionales de la UIS señala que para enfrentar la inseguridad en el Catatumbo se debe fortalecer un modelo de seguridad integral que incluya:

  • Implementación de redes comunitarias de alerta temprana en zonas rurales, con participación directa de la comunidad y apoyo tecnológico.
  • Coordinación interinstitucional entre autoridades de Santander y Norte de Santander para control efectivo de los corredores de movilidad entre el Catatumbo y Bucaramanga.
  • Programas de atención socioeconómica y de reintegración para áreas afectadas por la violencia, enfocados en la prevención del reclutamiento ilegal y el fortalecimiento comunitario.

La Junta de Acción Comunal de Girón también ha solicitado espacios de diálogo abiertos con la Fiscalía y la Defensoría para garantizar un acompañamiento efectivo a las víctimas y sus familias.

Mientras tanto, comunidades del área metropolitana vigilan con preocupación la evolución de la violencia en el Catatumbo y exigen a las autoridades locales y nacionales una rendición de cuentas clara y acciones concretas que garanticen la tranquilidad y seguridad de la región.


Contexto adicional: Desde inicios de 2025, el Catatumbo registra un incremento en secuestros y desapariciones atribuidas al ELN y disidencias de las FARC. El ARN reporta que 19 firmantes de paz permanecen confinados y más de 220 han sido desplazados de la región por violencia directa. La inseguridad impacta no solo a Norte de Santander, sino también a Bucaramanga y su área metropolitana por los desplazamientos y el miedo creciente.

Fuentes consultadas: Líderes comunitarios en Floridablanca y Girón, Veeduría Ciudadana Santander, Defensoría del Pueblo, Organizaciones Humanitarias, Instituto de Estudios Regionales UIS, Agencia para la Reincorporación y Normalización (ARN).

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