Carnaval de la Esperanza en Barrancabermeja: ¿Una fiesta o un avance real para las personas con discapacidad?
Celebración en Barrancabermeja pone el foco en la discapacidad, pero sobrevivencia y exclusión persisten en el área metropolitana
BARRANCABERMEJA — Doña Ana María, quien convive con discapacidad motriz desde hace años en el barrio La Paz, expresa con frustración: "El Carnaval fue bonito, pero en mi barrio seguimos sin las rampas adecuadas, el transporte accesible no llega, y conseguir empleo sigue siendo una batalla diaria". Este sentimiento refleja la realidad de muchas personas con discapacidad en Barrancabermeja, Bucaramanga y municipios cercanos como Floridablanca, Girón y Piedecuesta, donde las políticas públicas aún no garantizan una inclusión efectiva más allá de eventos simbólicos.

El reciente "Carnaval de la Esperanza" en Barrancabermeja, que reunió a cerca de 400 participantes para celebrar el Día Internacional de la Discapacidad, fue promovido por la Secretaría de las Mujeres y la Inclusión Social con el apoyo de colectivos y fundaciones. Sin embargo, más allá de la algarabía y muestras artísticas, las voces críticas señalan que la inclusión real sigue siendo una deuda pendiente no solo en el distrito, sino en toda el área metropolitana de Bucaramanga.
La administración local asegura que este tipo de eventos fortalecen el reconocimiento social y promueven una cultura incluyente. Pero activistas como Carlos Torres, líder de la organización Visión con Futuro en Bucaramanga, advierten que "estas celebraciones no pueden ser el único eje de la inclusión. Mientras no haya acceso real a educación, empleo digno y servicios básicos adaptados, la mayoría de personas con discapacidad seguirán invisibilizadas".
"En Girón y Piedecuesta, las barreras arquitectónicas y la falta de empleo para quienes tienen alguna discapacidad persisten. El Carnaval es importante, pero la lucha debe ser diaria y con resultados concretos"
— Juan Ramírez, activista por los derechos de personas con discapacidad en Girón
Organizaciones como Fundamiser y Amor y Alegría, que participaron en el Carnaval, reconocen el simbolismo del evento, pero también llaman la atención sobre la ausencia de políticas integrales y seguimiento efectivo por parte de las autoridades. Según datos locales, cerca del 5% de la población del distrito y municipios circundantes conviven con alguna discapacidad, pero menos del 30% tiene acceso a programas públicos de inclusión laboral o social.
Fiscalización de la inclusión: cifras verificadas y promesas incumplidas
Un análisis independiente del Observatorio de Discapacidad de Santander muestra que, aunque han aumentado las campañas y eventos públicos, la ejecución presupuestal real destinada a la inclusión integral y accesibilidad apenas llega al 40% del total asignado en los últimos tres años. Además, no existen informes claros ni verificables de seguimiento a las metas planteadas por las dependencias responsables.
Propuestas desde la academia y activismo independiente
Expertos de la Universidad Industrial de Santander (UIS) y activistas de la región plantean un modelo integral que incluya:
- Implementación de políticas públicas con metas claras, recursos asegurados y monitoreo ciudadano permanente.
- Adaptación de infraestructura pública y transporte masivo en todos los municipios metropolitanos, garantizando accesibilidad universal.
- Programas de inclusión laboral con incentivos para empresas que contraten personas con discapacidad.
Desde las juntas de acción comunal de barrios como Provenza y Cabecera en Bucaramanga, líderes comunitarios también exigen espacios permanentes de participación ciudadana para personas con discapacidad, no solo eventos esporádicos que no se traducen en cambios tangibles.
La población afectada deBarrancabermeja y el área metropolitana exige que las administraciones locales dejen de apostar únicamente a acciones simbólicas y organicen planes y presupuestos reales que suplan las barreras sociales y urbanísticas que aún las relegan.
Contexto adicional: Más allá de la festividad, el compromiso y ejecución presupuestal de políticas para personas con discapacidad en Santander muestra brechas significativas. Según reportes de entidades independientes, solo un 40% del presupuesto asignado para inclusión se ha ejecutado en los últimos años con resultados limitados.
Fuentes consultadas: Personas con discapacidad afectadas, organizaciones sociales de Barrancabermeja y Bucaramanga, activistas independientes, expertos académicos, fuentes oficiales (en último lugar y con escepticismo).