‘Carnaval de la Esperanza’ en Barrancabermeja revela ausencias en inclusión efectiva para Santander
La celebración artística contrasta con la falta de políticas permanentes de inclusión en Bucaramanga y área metropolitana
BUCARAMANGA — "Es bonito el carnaval, pero no alcanza para eliminar las barreras que enfrentamos día a día", comenta Andrés Rincón, joven con discapacidad motriz residente del barrio La Universidad en Bucaramanga. A miles de kilómetros de Barrancabermeja, donde se celebró el “Carnaval de la Esperanza”, personas con discapacidad en el área metropolitana siguen sin acceso adecuado a servicios, espacios públicos y empleo formal.

El “Carnaval de la Esperanza” reunió a más de 400 personas en Barrancabermeja en una jornada artística organizada por la Alcaldía y diversas organizaciones sociales. Sin embargo, este tipo de eventos aislados no refleja un compromiso sostenido ni una política pública integral en Santander ni en Bucaramanga para garantizar verdadera inclusión.
La Secretaría de las Mujeres y la Inclusión Social de Barrancabermeja asegura que la jornada fortalece el reconocimiento de la diversidad y las capacidades; pero en Bucaramanga los testimonios de personas con discapacidad evidencian persistentes barreras arquitectónicas, desempleo y falta de accesibilidad en transporte público.
"Después de años insistiendo, las rampas universales en el centro apenas empiezan a verse, pero siguen siendo insuficientes y muchas instituciones no están adaptadas. ¿De qué sirve un carnaval si no podemos movernos libremente por la ciudad?"
— Ana María Torres, activista por la inclusión y madre de joven con discapacidad, Bucaramanga
En contraste con la visión oficial de Barrancabermeja, organizaciones civiles en Santander denuncian la ausencia de un plan departamental con metas claras y presupuesto asignado para la inclusión efectiva. Además, resaltan que los eventos culturales no deben sustituir políticas estructurales ni recursos permanentes para la población con discapacidad.
Un informe reciente de la Universidad Industrial de Santander (UIS) documenta que cerca del 6% de la población en el área metropolitana vive con alguna discapacidad, pero menos del 20% tiene acceso a empleo formal digno. La accesibilidad en transporte sigue siendo limitada, especialmente en municipios menores como Girón y Piedecuesta.
Propuestas desde la academia y sociedad civil
Expertos en inclusión social recomiendan crear una estrategia metropolitana que incluya:
- Programas permanentes de capacitación laboral adaptada, con alianzas entre sector privado y academia.
- Infraestructura accesible con inspecciones ciudadanas mensuales, ampliando las pocas rampas y señalización adecuadas.
- Sistemas de transporte público con unidades adaptadas y tarifas solidarias, extendidos a Floridablanca, Girón y Piedecuesta.
La Mesa de Discapacidad de Bucaramanga insiste en que la inclusión no puede seguir siendo solo un evento o discurso; debe traducirse en acciones legales concretas y vigilancia ciudadana activa.
¿Cuándo implementarán las autoridades del área metropolitana una política integrada y permanente que garantice el respeto a los derechos de las personas con discapacidad? El “Carnaval de la Esperanza” llena de alegría, pero no llena vacíos estructurales que persisten más allá del espectáculo.
Contexto adicional: Santander carece de un plan departamental con metas claras y seguimiento riguroso para inclusión. Bucaramanga y municipios vecinos tienen altos índices de barreras arquitectónicas y desempleo entre población con discapacidad según la UIS.
Fuentes consultadas: Testimonios de personas con discapacidad y sus familias en Bucaramanga, informes académicos de la UIS, activistas de derechos de discapacidad, organizaciones civiles de Santander y Barrancabermeja.