Bucaramanga y área metropolitana bajo alerta: sismo en Mesa de los Santos revela brechas en gestión de riesgo
Temblor de 5,8 sacudió Santander en madrugada, alarmando a vecinos por falta de información y protocolos efectivos
BUCARAMANGA — "Sentí que se caía todo y no sabemos qué hacer en estos casos", afirma Luis Fernando Ramírez, residente del barrio Cabecera, quien junto a su familia vivió con miedo el sismo de 5,8 ocurrido a las 3:27 a.m. del pasado miércoles. Habitantes de Bucaramanga y municipios del área metropolitana reportan alarma y desconcierto ante la poca información oficial y la falta de protocolos claros para enfrentar estos eventos durante la madrugada.

El Servicio Geológico Colombiano confirmó que el temblor tuvo epicentro en la Mesa de los Santos, una zona del departamento de Santander reconocida por su alta actividad sísmica. Aunque las autoridades nacionales reportan que no hubo daños graves, la realidad en Bucaramanga y su área metropolitana aún es poco clara y preocupa la falta de inspección inmediata y detallada en infraestructura crítica, como colegios, hospitales y edificios residenciales.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres aseguró que realizan inspecciones, pero vecinos y expertos denuncian que la respuesta ha sido lenta y sin presencia suficiente en los barrios afectados. La falta de mecanismos de comunicación efectiva mantiene a la comunidad en incertidumbre, lo que aumenta la percepción de abandono y falta de preparación.
"Nos despertó el susto, pero nadie vino a verificar que nuestras casas estuvieran seguras ni nos dio instrucciones claras de qué hacer después del temblor"
— María Elena Gómez, habitante barrio La Joya, Bucaramanga
Expertos en gestión de riesgo critican la débil capacidad de Bucaramanga para enfrentar el llamado 'Nido Sísmico de Bucaramanga', un punto reconocido a nivel mundial por la frecuencia de eventos telúricos. El profesor Carlos Hernández, geólogo de la Universidad Industrial de Santander, señala que si bien la profundidad del sismo evitó daños mayores, falta un plan integral actualizado que incluya simulacros frecuentes, revisión estructural constante y campañas de educación ciudadana efectivas.
Según datos oficiales, la región tiene un protocolo básico que apenas se activa tras sismos importantes, pero los cronogramas de prevención y capacitación a la comunidad han tenido cumplimiento irregular en los últimos años, dejando grandes vacíos en zonas vulnerables de Bucaramanga y municipios como Floridablanca y Girón.
Soluciones desde la academia y la comunidad
Especialistas de la UIS proponen incluir en la gestión local sistemas de alerta temprana comunitarios, como los usados con éxito en Cali y Manizales, que integran tecnología con participación activa de juntas de acción comunal. Además, insisten en implementar un programa permanente de fortalecimiento de refugios seguros en escuelas, hospitales y centros comunitarios.
- Implementación de sistemas de alerta temprana comunitarios con responsabilidad ciudadana
- Programas obligatorios de simulacros con participación de toda la comunidad metropolitana
- Monitoreo y revisión estructural periódica de infraestructura crítica, con participación de expertos independientes
Los líderes comunales del área metropolitana exigen a la Alcaldía y Gobernación rendición de cuentas claras sobre los avances en implementación de estos planes y mejor comunicación para evitar que el miedo se convierta en desinformación y paralización.
¿La administración local tomará en serio esta alerta y responderá con acciones concretas o seguirá reproduciendo discursos oficiales sin resultados palpables? Los bumangueses que vivieron la madrugada del sismo ya esperan menos palabras y más hechos.
Contexto adicional: Santander es parte del Cinturón de Fuego del Pacífico y la Mesa de los Santos es una de las zonas más activas sísmicamente. Bucaramanga, Floridablanca, Girón y Piedecuesta deben fortalecer su gestión ante este riesgo creciente.
Fuentes consultadas: Vecinos afectados, expertas y expertos de la UIS, líderes comunales, informe oficial del Servicio Geológico Colombiano y Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres.