Bucaramanga y área metropolitana: auge hotelero genera dudas sobre beneficios locales
Inversión hotelera extranjera en Colombia crece, pero Bucaramanga vibra entre promesas y realidades encontradas
BUCARAMANGA — "Cada vez llegan más turistas, pero los empleos que generan no son estables ni bien pagados", señala Andrés Velásquez, trabajador de hotelería en Floridablanca. Mientras Colombia presume un auge hotelero internacional en 2025 con grandes inversiones de cadenas extranjeras, la región metropolitana enfrenta inquietudes sobre los beneficios reales para la población y la distribución social de esa bonanza.

Colombia anuncia una histórica inversión extranjera en hoteles, que entre 2022 y 2025 alcanzó US$5.327 millones, impulsada por campañas oficiales y cadenas internacionales que apuntan a destinos icónicos. Sin embargo, en Bucaramanga y su área metropolitana, la promoción turística y el desarrollo hotelero han tenido avances irregulares y con poca articulación a las necesidades locales.
ProColombia y el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo aseguran que esta bonanza fortalece la economía nacional. En palabras oficiales, la llegada de marcas como Aria Hotels, Wyndham, Accor y Marriott es un “imán” para inversión que genera empleo y crecimiento. Pero la realidad en comunas específicas de Bucaramanga pone en cuestión cuán inclusivo es ese desarrollo.
"Los hoteles mejoran, pero muchos trabajadores ni siquiera tienen contratos formales ni acceso a seguridad social"
— Andrés Velásquez, trabajador hotelero en Floridablanca
Organizaciones de trabajares de la región alertan sobre la precariedad laboral y la escasa capacitación, mientras sectores comerciales y turísticos exigen mayor inversión en infraestructura y conectividad para potenciar el flujo turístico con impacto real en la economía local y no solo en grandes cadenas.
Expertos en economía regional de la Universidad Autónoma de Bucaramanga (UNAB) apuntan a la necesidad de un modelo más sostenible e inclusivo que impulse la hotelería y el turismo sin generar desplazamientos o aumentos descontrolados en precios de alquileres y servicios locales.
Fiscalización y transparencia son urgentes
Las cifras oficiales pueden esconder desigualdades profundas. Según análisis recientes, sólo el 35% de los proyectos turísticos en Santander han garantizado un impacto significativo en empleo estable y desarrollo local. Además, la participación comunitaria en estas decisiones sigue siendo limitada.
Por eso, las veedurías ciudadanas y líderes comunitarios exigen a los entes estatales y privados que publiquen informes claros, con metas cumplidas, presupuesto ejecutado y mecanismos efectivos de control social.
Propuestas para un turismo más justo y sostenible
Académicos de la UNAB y ONG ambientales localizadas proponen:
- Creación de mesas de diálogo permanentes entre hoteleros, comunidad y gobierno local.
- Programas de capacitación laboral certificados para empleados de hoteles en el área metropolitana.
- Promoción de un turismo de bajo impacto ambiental y social en barrios históricos de Bucaramanga y municipios vecinos.
Además, presentan casos exitosos de ciudades medias como Manizales y Pereira, donde el equilibrio entre inversión hotelera y desarrollo comunitario ha generado jóvenes empleos formales y revitalización urbana sin desplazamientos masivos.
La comunidad bumanguesa y los sectores productivos locales cuestionan cómo se invertirá realmente el capital extranjero y exigen transparencia en el uso de recursos para que el fenómeno hotelero no sea exclusivo de empresarios sino un motor real para el bienestar del área metropolitana.
¿La Bucaramanga que sueña con ser destino turístico logrará traducir esta inversión millonaria en beneficios tangibles para sus barrios y ciudadanos? El tiempo y la vigilancia ciudadana serán la respuesta definitiva.
Contexto adicional: La región ha recibido anuncios importantes sobre turismo y hotelería desde 2020, pero la mayoría siguen sin cumplirse plenamente. La inversión extranjera es declarada, pero la ejecución local muestra brechas en generación de empleo formal y mejoras reales en infraestructura turística.
Fuentes consultadas: Trabajadores de hotelería en Floridablanca, académicos de la UNAB, Juntas de Acción Comunal, veedurías ciudadanas, documentos de ProColombia y Ministerio de Comercio.