Bucaramanga: vecinos reclaman inclusión y mantenimiento tras intervención artística en Montanini
Intervención artística en Estadio Montanini genera dudas y reclamaciones de vecinos por mantenimiento y acceso
BUCARAMANGA — Juan Carlos Moreno, residente del sector del Estadio Américo Montanini, expresa su preocupación luego de la reciente intervención artística que cubre más de 500 metros cuadrados en la fachada del estadio. "Se ve bonito, pero ¿qué pasa con el mantenimiento? ¿Y la seguridad para la comunidad que frecuenta el estadio?", cuestiona mientras recuerda que estas iniciativas no siempre consideran al vecino.

El Estadio Américo Montanini, tradicional espacio deportivo de Bucaramanga, fue intervenido durante tres días por artistas urbanos nacionales, que dejaron una galería mural de más de 500 metros cuadrados como parte del festival ‘Pinta la Bonita 2025’. La Corporación Intutober dirigió el proyecto, que incluye equipos como Grafismo Colectivo y otros crews reconocidos del país.
Esta es la cuarta edición consecutiva del festival que busca posicionar culturalmente a Bucaramanga. Las autoridades aseguran que estas intervenciones amplían la oferta turística y cultural y ofrecen acceso gratuito a la comunidad. Sin embargo, pocos datos existen sobre cómo se asegura que esta inversión contribuya realmente a la comunidad, o cómo se mantendrá a largo plazo la obra y el espacio público.
Vecinos y usuarios del estadio señalan la falta de consulta y participación real en las decisiones. Algunos cuestionan si este tipo de proyectos es prioridad frente a otras necesidades urgentes del estadio, como mantenimiento estructural y seguridad para las actividades deportivas.
"El arte es importante, sí. Pero no podemos seguir viendo que solo se hacen murales bonitos mientras el estadio y el barrio carecen de vigilancia y servicios básicos para el deporte y la recreación"
— Patricia Gómez, líder comunitaria Barrio La Cumbre
Desde organizaciones independientes dedicadas a la gestión cultural, también se advierte sobre el riesgo de que estas intervenciones se conviertan en iniciativas efímeras si no existen planes claros de mantenimiento y apropiación comunitaria.
Un informe preliminar de transparencia señala que no se han divulgado públicamente los recursos invertidos ni los compromisos de seguimiento o evaluación social. Tampoco hay claridad sobre los recursos para la conservación de los murales o la vigilancia del estadio tras la intervención.
Propuestas desde gestión cultural independiente y casos internacionales
Expertos en gestión de arte urbano de la UIS recomiendan modelos de participación comunitaria que incluyen:
- Integrar a vecinos y usuarios en comités de cuidado y vigilancia del espacio intervenido, garantizando su participación activa.
- Establecer convenios con organizaciones culturales para mantenimiento y programación cultural continua.
- Implementar señalización y rutas culturales con apoyo en educación escolar, asegurando el acceso y la valoración social del patrimonio urbano.
En ciudades como Medellín y Cali, estos modelos han asegurado que las intervenciones urbanas en espacios públicos sean sostenibles y realmente inclusivas, evitando la pérdida rápida de las obras y promoviendo el sentido de pertenencia en las comunidades.
La comunidad de Bucaramanga exige a la Alcaldía que no se limite a crear obras visibles sino que garantice recursos públicos para su mantenimiento, acceso adecuado y participación directa de los vecinos, especialmente de las comunidades deportivas y escolares que usan el Montanini.
¿Serán estas intervenciones solo un atractivo visual pasajero o un verdadero punto de encuentro que favorezca la apropiación cultural y social del Estadio Montanini? La respuesta está pendiente, mientras la comunidad exige claridad y compromiso concreto.
Contexto adicional: El festival ‘Pinta la Bonita’ lleva cuatro ediciones interviniendo la ciudad, pero no existen reportes públicos sobre impactos sociales, sostenibilidad ni mantenimiento de las obras. No se conocen cifras oficiales de inversión ni seguimiento comunitario.
Fuentes consultadas: Vecinos del barrio La Cumbre y sectores cercanos, líderes comunitarios, expertos en gestión cultural de la UIS, informes preliminares de veedurías independientes y anuncios oficiales.