Bucaramanga: primer quemado por pólvora reaviva críticas a control ineficaz y daños en menores

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Bucaramanga: primer quemado por pólvora reaviva críticas a control ineficaz y daños en menores

Primer caso de quemado por pólvora en un menor alerta fallas en controles y prevención en Bucaramanga

BUCARAMANGA — Familiares y vecinos del barrio El Jardín, en el norte de Bucaramanga, expresan preocupación tras el primer caso de quemado por pólvora reportado esta temporada decembrina. Un menor de 16 años resultó con quemaduras en los dedos luego de manipular pólvora tipo totes, un peligro que no debe ser subestimado, según su madre, quien reclama mayor vigilancia y campañas efectivas que protejan a los niños.

Menor con quemaduras en los dedos tras manipular pólvora en barrio El Jardín, Bucaramanga
Menor lesionado por pólvora en el norte de Bucaramanga. Vecinos denuncian falta de control real sobre venta ilegal. Foto: Comunidad El Jardín

Desde 2018, la venta y manipulación ilegal de pólvora en Bucaramanga ha sido un riesgo persistente, pero las sanciones anunciadas por autoridades —que pueden llegar a 32 salarios mínimos diarios y hasta 10 años de prisión— no han logrado frenar esta problemática que afecta especialmente a menores de edad.

El secretario de Salud de Santander, Edwin Prada, advierte que la mitad de los quemados por pólvora en Colombia son menores. Sin embargo, vecinos y afectados cuestionan la efectividad de las medidas preventivas y el control en barrios como El Jardín, donde la venta irregular sigue siendo visible durante diciembre.

"No entendemos por qué siguen vendiendo pólvora ilegal, mientras nuestros hijos corren peligro. Es urgente que la Alcaldía no solo anuncie, sino que actúe realmente"

— María Cristina Gómez, madre del menor lesionado

El Hospital Local del Norte atendió al adolescente y lo dio de alta tras estabilizarlo, pero el daño para la familia y la comunidad es un recordatorio del costo social y sanitario que representa la manipulación de pólvora en la ciudad.

En contraste, las autoridades aseguran que intensificarán la vigilancia y hacen un llamado a los padres para que eviten que los menores manejen estos artefactos. No obstante, la comunidad exige mayor control y campañas pedagógicas que involucren a colegios y organizaciones sociales.

Desde organizaciones civiles y expertos en salud pública, se señala que la prevención efectiva requiere no solo sanciones, sino programas educativos sostenibles y mecanismos comunitarios de vigilancia que permitan actuar a tiempo y reducir lesiones.

Propuestas ciudadanas y expertas para evitar tragedias

La académica y especialista en salud pública de la UIS, Ana María Rojas, recomienda un enfoque integral que combine educación, control efectivo y participación comunitaria:

  • Implementación de campañas permanentes en colegios y barrios sobre riesgos reales de la pólvora.
  • Creación de veedurías vecinales que denuncien la venta ilegal y faciliten la intervención oportuna de las autoridades.
  • Alianzas con centros de salud para ofrecer charlas y primeros auxilios para quemados durante diciembre.

Estas propuestas coinciden con experiencias exitosas de ciudades como Medellín, donde la coordinación entre comunidad, autoridades y academia ha reducido en un 40% las lesiones por pólvora.

Mientras tanto, en Bucaramanga persiste la preocupación por la falta de rendición de cuentas claras y seguimiento sobre las medidas de control que se implementan cada temporada, dejando a la ciudadanía en la incertidumbre y a los menores en riesgo.

¿Será suficiente esta alerta temprana para que la Alcaldía y la Gobernación cambien un modelo que hasta ahora no ha protegido a los más vulnerables? La comunidad exige hechos, no solo anuncios.


Contexto adicional: Según reportes hospitalarios, Bucaramanga registra un aumento de quemados por pólvora en diciembre desde 2020, especialmente en sectores del norte y el oriente metropolitano. Las sanciones y medidas oficiales no se han traducido en disminución sustancial.

Fuentes consultadas: Familiares del menor, vecinos del barrio El Jardín, expertos en salud pública UIS, Hospital Local del Norte, Secretaría de Salud de Santander, organizaciones civiles.